El Banco Central Europeo (BCE) redujo el jueves sus proyecciones de inflación para reflejar la fortaleza del euro, pero elevó algunas de sus estimaciones de crecimiento de la economía de la zona euro, ya que la actividad del bloque está registrando su mejor desempeño en una década.

El euro ha ganado 13% contra el dólar este año, una situación compleja para el BCE porque refleja una economía robusta pero al mismo tiempo contiene la inflación al reducir los costos de las importaciones.

El BCE ahora espera una inflación de 1,5% en el 2017 y de 1,2% en el 2018, frente a las previsiones de 1,5% y 1,3%, respectivamente, emitidas en junio. Ambas cifras están por debajo de la meta oficial cercana al 2%.

Para este año, el crecimiento de la zona euro se ubicaría en 2,2%, frente al pronóstico anterior de un avance de 1,9%.