Francfort. El Banco Central Europeo (BCE) recortaría las tasas de interés a mínimos históricos este jueves pero podría tener que hacer más para satisfacer a unos mercados financieros que ya comienzan a cuestionar la solidez de las medidas para abordar la crisis de la zona euro de la cumbre de la semana pasada.

Una inflación estable y una serie negativa de indicadores del desempeño de la economía, que incluye señales de debilidad en Alemania, la principal potencia de la zona euro, dan lugar para que el BCE refuerce el acuerdo de la cumbre de la UE con un recorte de un cuarto de punto porcentual en su tipo referencial a 0,75%

El BCE nunca recortó su principal tasa de financiamiento por debajo del 1% pero los funcionarios dicen que no hay nada que pueda impedir que lo haga y aparte podrían desear apuntalar a los líderes de la zona euro, aunque nunca admitan acuerdos "quid pro quo" de este tipo.

En la cumbre, el presidente del BCE, Mario Draghi, se presentó en medio de la zona periodística para comunicar su satisfacción con el acuerdo para acelerar la supervisión entre fronteras de los bancos y para permitir que el fondo de rescate de la zona euro pueda recapitalizar los bancos en forma directa.

"Creo que cuando Draghi dice que está satisfecho con los resultados de la cumbre, es una fuerte señal de que el BCE está listo para hacer algo", dijo Christian Schulz de Berenberg Bank, previendo un recorte de un cuarto de punto.

Sin embargo, Schulz, un ex economista del BCE, agregó: "creemos que si es sólo un recorte de las tasas, sería una decepción para los mercados porque un recorte de las tasas no haría casi nada para las economías periféricas (...) por eso se necesita algo más".