Francfort. El Banco Central Europeo dijo el martes que suspendía temporalmente el uso de bonos griegos como garantía en sus operaciones de financiación y que los bancos centrales nacionales tendrán que proporcionar liquidez a las entidades financieras utilizando medidas de emergencia.

La medida se produce después de que la agencia de calificación Standard & Poor's recortara el rating a largo de Grecia a "default selectivo" tras el lanzamiento de un canje de deuda por parte de Atenas para aliviar su carga.

El BCE requiere garantías de todos los bancos que quieren fondos del banco central en las operaciones de préstamo.

En anticipación a esta medida, después del segundo rescate griego, la zona euro y el BCE alcanzaron un acuerdo por el que Grecia recibiría 35.000 millones de euros del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera que transferiría al BCE como pago de contingencia para que la entidad pueda seguir aceptando los bonos griegos y otros activos garantizados por Atenas en sus operaciones de préstamo.

Sin embargo, estas medidas de apoyo no se han activado todavía. El timing es particularmente incómodo para el BCE, justo un día antes de su segunda y probablemente última oferta de liquidez a tres años.