Sao Paulo. El banco central brasileño indicó que seguirá recortando su tasa de interés a medida que la inflación doméstica siga moderándose hacia su meta, lo que acerca la posibilidad de que el costo del dinero llegue a mínimos históricos en la mayor economía de América Latina.

Las minutas del último encuentro del Comité de Política Monetaria del banco (Copom) mostraron que la entidad ve ahora menos riesgos de un desajuste entre el crecimiento de la oferta y de la demanda y también de un alza en los precios.

El Copom mantuvo su mensaje al decir que los eventuales recortes adicionales en las tasas deberían ser realizados "con moderación".

El banco rebajó su tasa de referencia Selic por séptima vez consecutiva a un mínimo histórico del 8,50% el 30 de mayo, ante la evidencia que muestra que la economía brasileña se ha estancado en los últimos tres trimestres.

"El Copom considera que en este momento, los riesgos para la trayectoria de la inflación se mantienen limitados", dicen las minutas.

La tasa de inflación está acercándose al centro del objetivo del gobierno de un 4,5%, con un rango de tolerancia de más o menos 2 puntos porcentuales.

"El comité destaca que, dada la fragilidad de la economía global, el impacto del sector externo ha sido desinflacionario", añadió.

El mensaje replica declaraciones de funcionarios del banco central de Chile y Perú esta semana

El Copom notó además que se mantienen las perspectivas para una recuperación de la economía doméstica para este y los próximos trimestres.

"El banco central está dejando la puerta abierta para más recortes de la tasa, pero eso depende en cierta forma de datos futuros", dijo Alberto Ramos, jefe de investigación económica para América Latina de Goldman Sachs.

"Si el escenario externo se deteriora y las condiciones económicas domésticas se mantienen débiles, el comité podría extender más el ciclo de alivio (monetario)", agregó.

Al igual que Ramos, la mayoría de los economistas pronostican que el banco rebajará la tasa Selic a un 8% este año, lo que implica que el banco mantendría el ritmo y recortaría el tipo en 50 puntos base en su próxima reunión del 11 de julio.

Los rendimientos en los contratos futuros de tasas de interés bajaban el viernes en todos sus plazos, indicando que el mercado descuenta más recortes.

El rendimiento del contrato con vencimiento en enero del 2013, el más transado en el mercado de materias primas y futuros BM&F, caía 7 puntos base a un 7,82%.

El jueves, los mercados en Brasil estuvieron cerrados por un feriado nacional.

El rendimiento es una muestra de las expectativas de los inversores para el Selic hacia el cierre de este año.

El rendimiento en el contrato con vencimiento en enero del 2014 perdía 10 puntos base a un 8,18%, mientras que a octubre de este año bajaba a un 7,94%.

Brasil ha liderado uno de los ciclos de alivio monetario más agresivos entre las naciones de mercados emergentes.

Desde agosto ha recortado la Selic en 400 puntos básicos para proteger su economía de la crisis de deuda de Europa.

El banco central es el corazón de la cruzada de la presidenta Dilma Rousseff para reanimar a la economía y bajar las tasas de interés del país, que se cuentan entre las más elevadas del mundo.

Rousseff ha aplicado una serie de exenciones tributarias para los consumidores, pero muchos analistas afirman que el modelo de crecimiento del país, que se basa en el consumo interno, está llegando a sus límites ya que los brasileños están cada vez más endeudados y las empresas deben lidiar con altos costos laborales y baja productividad.

En el primer trimestre, la economía brasileña volvió a ser motivo de decepción al creer sólo un 0,2 por ciento frente al cuarto trimestre del 2011, lo que eleva la presión sobre Rousseff para que tome más medidas que estimulen la actividad.