En la lista de productos hondureños de exportación figura, en la cuarta posición, aunque se registra como el primero en ventas en el mercado centroamericano.

Ese es el aceite de palma africana, el que se encuentra debajo del café, banano y camarón cultivado, con la diferencia de que estos últimos tienen entre sus principales destinos Estados Unidos y Alemania.

De acuerdo con cifras del Banco Central de Honduras (BCH), el valor exportado durante 2010 alcanzó US$142,1 millones, superior a los US$125,4 millones del año previo.

Para 2011 se calcula que las exportaciones superarán US$200 millones, tal como sucedió en 2008. En los últimos cinco años se ha observado un repunte de esa actividad económica, encontrando gran demanda el derivado de la fruta de la palma africana en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, en donde el aceite es empleado para la elaboración de aceites, margarinas, mantecas, velas y otros subproductos. México es otro de los mercados importantes.

Jacobo Regalado, secretario de Agricultura y Ganadería, dice que el panorama para la industria del aceite de palma africana es halagador tomando en consideración el incremento del precio internacional y el aumento de la demanda en los países vecinos.

En estos momentos el impasse entre productores y plantas procesadoras es el precio interno el que está en proceso de negociación.

Comportamiento. La industria del aceite de la palma ha registrado en los últimos años un considerable crecimiento. En el país hay 127.500 hectáreas cultivadas, de las que alrededor de 110.000 están en producción. Desde el año 2008 y con el apoyo del gobierno de Malasia se impulsa un proyecto de masificación de ese cultivo, para lo cual se importaron miles de plántulas desde ese país asiático.

El cultivo de la palma está en manos de 43 productores, entre cooperativas, empresas e independientes, mientras que el procesamiento de la fruta es manejado por 11 plantas extractoras instaladas en los departamentos de Atlántida y Colón. Uno de los mayores beneficios es la generación de casi 130.000 empleos directos y 390.000 indirectos.

Además de la producción de aceite, cinco plantas extractoras están dedicadas a la generación de biodiésel.