Reuters. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, probablemente reconocerá este viernes que el banco central estadounidense está considerando otra ronda de alivio monetario en su discurso de Jackson Hole.

Pero el jefe de la Fed podría decepcionar a los mercados financieros inquietos si no llega a indicar que otro programa de compra de bonos es inminente, algo que muchos analistas dicen es una posibilidad fuerte.

"Hemos tenido bajas expectativas de noticias significativas", dijo Vincent Reinhart, economista de Morgan Stanley y un ex funcionario de alto rango de la Reserva Federal.

Por un lado, las minutas de la última reunión de la Fed ya eran muy enérgicas en la dirección de un mayor estímulo.

De hecho, ese reporte sugiere un listón muy alto para que la Fed no se embarque en una nueva campaña de estímulo, con muchos diseñadores de políticas deseando ver "un fortalecimiento sustancial y sostenible" de la recuperación económica para permanecer en espera.

Hablando antes del simposio anual de política monetaria de la Fed, Julia Coronado, economista de BNP Paribas, dijo que unos datos que hacen alusión a un leve fortalecimiento de la economía difícilmente cumplen con ese estándar. Ella espera una señal sólida de flexibilización en el discurso de Bernanke.

Sería difícil que Bernanke sea más fuerte que las minutas sin adelantarse activamente al Comité Federal de Mercado Abierto -que fija las políticas de la Fed-, un paso que el funcionario podrá ser reacio a adoptar.

"No creo que Bernanke se incline a adelantarse al comité menos de dos semanas antes de su próxima reunión", dijo Michael Feroli, economista de JPMorgan.

Cualquier falta de detalles concretos sobre el curso probable de acción podría decepcionar a los mercados globales de acciones, que han repuntado en las últimas semanas por las expectativas de una mayor intervención tanto de la Fed como del Banco Central Europeo.