Los beneficios fiscales de China aumentaron un 7,2% en los pasados meses de enero y febrero con respecto al mismo periodo de 2012, un ritmo sensiblemente menor al 13,1% registrado hace 12 meses, según informó hoy el Ministerio de Finanzas.

En los dos primeros meses del año el fisco chino ingresó 2,24 billones de yuanes (US$357.000 millones).

Algo menos de la mitad (1,08 billones de yuanes, o US$173.000 millones) correspondieron a ingresos del Gobierno central, que crecieron un 1,6%, mientras que las autoridades locales recolectaron 1,16 billones de yuanes (US$186.000 millones), un aumento interanual del 1,16%.

Las autoridades centrales atribuyeron la ralentización de su indicador a las eliminaciones o reducciones de ciertos impuestos, así como a la bajada de las importaciones, mientras que las locales se beneficiaron de un aumento en las transacciones inmobiliarias.

China suele medir este indicador con carácter mensual, pero recoge las cifras de enero y febrero conjuntamente para reducir el efecto coyuntural que en el indicador pueden producir las vacaciones por el Festival de Primavera, la mayor fiesta del país, que en algunos años cae en el primer mes y otros en el segundo.