El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, consiguió que se apruebe en el Parlamento el balance de los presupuestos de 2010 gracias a la abstención de la oposición de centroizquierda, pero perdió la mayoría en la Cámara y la oposición y algunos aliados le piden la dimisión.

Luego de perder la mayoría en la Cámara, "Il Cavaliere" necesitó que se abstuvieran los bloques de la centro izquierda para hacer valer sus 308 votos sobre el total de 630, que es el número de bancas, informó la agencia Europa Press.

También se abstuvieron algunos miembros de la ofricialista coalición de centroderecha, según informó la agencia de noticias DPA.

Así, la oposición optó finalmente por seguir la línea establecida por el presidente de la República, Giorgio Napolitano, y abstenerse en vez de votar en contra como un acto de "responsabilidad nacional".

Napolitano había advertido que la no aprobación de las cuentas de 2010 impediría la aprobación de los Presupuestos de 2011 y supondría la parálisis completa del funcionamiento del Estado.

Luego de la votación el líder de uno de los bloques que se abstuvieron, el Partido Demócrata (PD), Pierluigi Bersani, pidió su renuncia ante la falta de un apoyo mayoritario a su Ejecutivo en la Cámara de Diputados.

Su compañero de bloque, Dario Franceschini, precisó que tanto ellos como toda la oposición quiere la formación de un gobierno "de emergencia y de unidad nacional".

En los últimos días, el partido de Berluconi, Pueblo de la Libertad (PdL), sufrió el abandono de tres diputados que pasaron a las filas opositoras e incluso se había hablado de que 20 diputados estarían dispuestos a darle la espalda.

Esto provocó una crisis en el partido y en toda la coalición de gobierno y llevó a que incluso los más fieles al premier hayan pedido que dimita o que convoque elecciones anticipadas en enero.

Tras la votación, el primer ministro se reunirá con los principales dirigentes de su partido para decidir si convoca elecciones anticipadas en enero o presenta su dimisión ante Napolitano, como le piden varios diputados del PDL e incluso su más fiel aliado y líder de la Liga Norte, Umberto Bossi.

Antes de la votación, Bossi había exhortado a Berlusconi para que "se haga a un lado" y nombre como sucesor al secretario general del PDL, Angelino Alfano.