Washington. La Reserva Federal podría tratar de reducir aún más los costos de endeudamiento si el empleo continúa débil, dijo este jueves el presidente de la Fed, Ben Bernanke, entregando una pista de lo que podría ser un eventual relajamiento adicional de la política monetaria.

Después de tres trimestres de sólido crecimiento, la economía de Estados Unidos ha perdido impulso, con las firmas aún renuentes a contratar y el sector de la vivienda aparentemente incapaz de salir de su prolongada caída.

Los comentarios de Bernanke acompañaron datos del Departamento del Trabajo que mostraron este jueves que las nuevas solicitudes por beneficios de desempleo se dispararon a 464.000 en la semana pasada.

Con los temores a una recaída en la recesión acumulándose en las últimas semanas, Bernanke aseguró a los legisladores que la Fed está preparada para tomar nuevas medidas si la situación empeorara de manera apreciable.

"Estamos listos y actuaremos si la economía no continúa mejorando, si no vemos el tipo de mejorías en el mercado laboral que estamos esperando y deseando", dijo Bernanke a la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.

Como lo hizo este miércoles en un panel del Senado, Bernanke indicó que la Fed no espera que la economía se detenga y, por lo tanto, no prevé una necesidad de ninguna medida de política extra.

Mientras, el presidente de la Fed de Nueva York, William Dudley, dijo el jueves que la recuperación económica estadounidense está sufriendo "algunos baches", con un crecimiento que es "por lejos menos robusto" de lo que le gustaría al banco central.

Sin embargo, agregó que no era probable una nueva recesión.

Incluso con las tasas de interés efectivamente en cero, Bernanke aseguró que hay más pasos que el banco central puede dar si se necesita para apuntalar el crecimiento.

Una posibilidad sería bajar la tasa que paga a los bancos por el depósito de sus excesos de reservas en la Fed, actualmente en un 0,25%.

Consultado por un legislador sobre por qué la Fed sigue pagándole a los bancos por mantener su dinero detenido, pese a las débiles condiciones del crédito, Bernanke dijo que reducir la tasa conlleva riesgos.

"Si las tasas van a cero no habrá incentivo para comprar y vender fondos federales, dinero a un día en el sistema bancario, y si ese mercado se cierra (...), será más difícil manejar las tasas de interés de corto plazo", dijo Bernanke.

Otras opciones para la Fed incluyen impulsar su compromiso establecido de mantener bajas las tasas oficiales por un "período extenso", o comprar aun más deuda, dijo Bernanke.

Además de llevar las tasas de interés a cerca de cero, la Fed compró más de US$1,5 billones en valores hipotecarios y bonos del Tesoro, en un esfuerzo por combatir la peor recesión desde la Gran Depresión.

El miércoles, los mercados financieros se hundieron después de que los planes de Bernanke de ofrecer más estímulo monetario parecieron más remotos e hipotéticos de lo que los inversores esperaban.

Pero para el jueves, los operadores ya habían olvidado todo y las acciones estadounidenses subieron drásticamente, gracias a robustos resultados corporativos y mejores noticias económicas fuera de Europa.

Política en momento de tensión. Muchos analistas temen que el arsenal de herramientas de la Fed esté muy empobrecido para entregar un beneficio adicional a la economía.

Pero Bernanke dijo que en condiciones de gran turbulencia financiera, el impacto de las opciones que aún quedan podría ser significativo.

"Si las condiciones financieras se vuelven más tensas, como presumiblemente sucedería si la economía se comienza a debilitar, creo que tales medidas serían más efectivas relativamente hablando", explicó.

Con el desempleo todavía sosteniéndose en torno al 9,5%, un legislador acusó a Bernanke y a la Fed de no hacer lo suficiente para abordar el problema.

Pero Bernanke aseguró que la Fed ya ha hecho mucho.

"Concuerdo absolutamente con usted en que el desempleo es el problema más importante que tenemos ahora", dijo Bernanke. "Lo que podemos hacer, es hacer que las condiciones financieras apoyen tanto al crecimiento como podamos y ciertamente lo estamos haciendo", afirmó.

Su testimonio manifiesta lo mucho que el camino de política de corto plazo de la Fed depende de un mercado laboral que se mantiene obstinadamente estancado pese a un mejor escenario económico.