Los mercados reaccionaron a la baja este viernes, tras el esperado discurso ofrecido por el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke. ante autoridades financieras en EE.UU.

Bernanke decepcionó a los inversores que esperaban nuevas directivas sobre lo que podría hacer la Fed para reactivar la economía estadounidense, al decir solamente que el banco central "tiene un rango de herramientas que podrían usarse para proveer estímulo monetario adicional".

"Seguiremos considerando ese y otros temas pertinentes, incluyendo por supuesto la evolución de la economía y de las finanzas, en nuestro encuentro de septiembre, que fue ampliado a dos días en vez de uno, para permitir una discusión más completa", dijo Bernanke en su discurso.

"El Comité seguirá evaluando el panorama económico en vista de la información entrante y está preparado para emplear sus herramientas según sea necesario para promover una recuperación económica más fuerte en un contexto de estabilidad de precios", agregó.

Los economistas habían ya rebajado sus expectativas de grandes anuncios, pero muchos esperaban al menos que Bernanke planteara las opciones disponibles con algún nivel de detalle. Su discurso no logró satisfacer esas expectativas.

Gran preocupación por el desempleo. Bernanke dijo que la inflación no representaba una amenaza y que el problema real que enfrentaba la economía estadounidense era su nivel "extraordinariamente alto" de desempleo de largo plazo.

Esas declaraciones parecieron resaltar el compromiso de la Fed para asegurar que la recuperación económica no descarrile.

"Bajo estas circunstancias inusuales, las políticas que promueven una recuperación más fuerte en el corto plazo sirven también a objetivos de largo plazo", explicó.

"En el corto plazo, poner a la gente a trabajar reduce los problemas causados por los momentos económicos difíciles y ayuda a asegurar que nuestra economía produzca a tono con su potencial, más que dejar recursos productivos sin explotar", agregó.

Panorama económico. Bernanke reiteró que el crecimiento de la economía mejorará en el segundo semestre y culpó a factores temporarios, entre ellos las alzas de las materias primas y al terremoto en Japón, como "parte de la razón del débil desempeño de la economía en el primer semestre".

Sin embargo, reconoció que la crisis en los sectores inmobiliario y financiero hizo que la recuperación fuera más lenta que los repuntes vistos tras otras recesiones.

Actuación del Congreso. Bernanke reiteró su llamado a los políticos estadounidenses para que tomen la iniciativa sobre maneras de ayudar a la economía, diciendo que "la mayoría de las políticas económicas que apoyan un crecimiento económico robusto en el largo plazo están fuera de la jurisdicción del banco central".

Mientras Washington necesita recuperar su salud fiscal, "las autoridades no deberían, como consecuencia, ignorar la fragilidad de la actual recuperación económica", dijo.

Esa declaración podría costarle críticas del Partido Republicano, que ha bloqueado los intentos del gobierno para lanzar un nuevo estímulo.

Optimismo a largo plazo. Bernanke usó el comienzo de su discurso para contrarrestar las preocupaciones entre algunos inversores de que Estados Unidos y otras economías ricas se estén dirigiendo a la decadencia.

"En lo que respecta a las perspectivas de largo plazo, mi visión es más optimista. Como argumentaré, aunque existen problemas importantes, los fundamentos del crecimiento de Estados Unidos no parecen haber sido permanentemente alterados por las crisis de los últimos cuatro años".

"Podría llevar algo de tiempo, pero podemos esperar razonablemente un regreso de las tasas de crecimiento y de los niveles de empleo consistentes con esos fundamentos subyacentes", señaló.