Washington. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha creado, a petición de países miembros, un programa específico de gestión de riesgos financieros ante desastres naturales, que tiene como objetivo ayudar a los países a estar mejor preparados para enfrentar las emergencias causadas por eventos catastróficos.

BID colabora con trece países miembros para ayudarles a mejorar sus capacidades y eficiencias en la gestión de riesgos financieros ante desastres con un fondo de US$500 millones en financiamiento durante 2011 para ayudar a la región a sufragar gastos extraordinarios por emergencias causadas por desastres naturales de gran magnitud.

Un ejemplo de estas ayudas es el préstamo de US$100 millones con una cobertura de cinco años para República Dominicana, una línea de crédito para terremotos y huracanes de magnitud catastrófica.

Durante este año, se espera que el BID apruebe préstamos similares para Perú, Ecuador, Costa Rica, Panamá y Honduras, sumando un total de US$500 millones.

Los préstamos son entregados a las naciones, en cuanto se verifica la catástrofe natural, y cubren gastos extraordinarios como equipos médicos y de rescate, vacunas, medicamentos, instalaciones, refugios, alimentos y el arrendo de equipos e instalaciones de energía, transporte y comunicaciones.