Con el fin de ayudar a El Salvador a fortalecer sus finanzas públicas para enfrentar los desafíos de la adaptación al cambio climático, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo por US$200 millones.

Con este financiamiento el BID acompañará al gobierno salvadoreño en sus esfuerzos por aumentar su recaudación fiscal, revisar las leyes tributarias e implementar una herramienta informática que facilite la presentación y pago de las declaraciones de impuesto sobre la renta.

“Al apoyar a El Salvador a mejorar su sostenibilidad fiscal, agilizar y transparentar los procesos e incrementar sus recursos estamos garantizando que puedan hacerle frente a los problemas sociales y ambientales”, dijo el jefe del equipo de proyecto de la División de Gestión Fiscal y Municipal, José Larios.

Además, el BID acompañará técnicamente a la Dirección de Cambio Climático y Asuntos Estratégicos en el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, la Dirección de Adaptación al Cambio Climático y Gestión Estratégica del Riesgo en el Ministerio de Obras Públicas, Transporte, Vivienda y Desarrollo Urbano y al Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Para la jefa de equipo del proyecto de la División de Cambio Climático y Sostenibilidad del BID, Hilen Meirovich, al apoyar la institucionalización de estos organismos, el gobierno salvadoreño estará en mejor posición para enfrentar los desafíos que con mayor frecuencia e intensidad están impactando a la agricultura y la infraestructura, dos de los sectores más afectados cuando el país padece desastres naturales.

Ambos jefes de equipo explicaron que para la planificación y puesta en marcha de este proyecto, el BID unificó el trabajo de ambas divisiones para apoyar de una forma integral a El Salvador.

El préstamo del BID fue otorgado a un plazo de amortización de 20 años, incluido un período de gracia de 5 años. La tasa de interés será variable basada en la LIBOR.