La Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó los términos financieros para aumentar el capital ordinario en US$70.000 millones, la mayor expansión de recursos en la historia del organismo.

El acuerdo, que ahora debe ser aprobada individualmente por los países miembros, llama a que la ampliación BID se suscriba en un período de cinco años, a partir del 2011.

Del total, US$1.700 millones serían suscritos por los accionistas como capital pagado durante dicho período. Los restantes US$68.300 millones serían suscritos como capital exigible, es decir, compromisos asumidos por los países, a diferencia de desembolsos en efectivo.

Este aumento elevará el capital autorizado del BID a más de US$170.000 millones, consolidando a la institución como la mayor fuente de financiamiento multilateral para América Latina y el Caribe, y el mayor banco regional de desarrollo en el mundo.

"El aumento de capital permitirá al BID promover durante la próxima década una ambiciosa agenda centrada en los desafíos de desarrollo más urgentes que enfrentan América Latina y el Caribe", dijo el presidente del organismo, Luis Alberto Moreno.

“Las amplias reformas que precedieron al aumento de capital han convertido al BID en una institución con mayor capacidad de respuesta, más transparente y con mayor capacidad de rendición de cuentas. Estamos en una excelente posición para ayudar a promover el crecimiento y las oportunidades económicas en la región", afirmó.

Más recursos para países pobres. El aumento de capital incluiría más fondos para los miembros más pobres un paquete de apoyo financiero a Haití sin precedentes. Además, prioridades y metas de desarrollo y fortalece los mecanismos para mostrar evidencia del impacto de su apoyo.

Se espera que la ampliación de capital permita al banco financiar, en promedio, unos US$12.000 millones al año, el doble que antes de la crisis.

También despeja el camino para que el BID cancele la deuda pendiente de Haití y otorgue a ese país donaciones por más de US$2.000 millones a lo largo de la próxima década.

El aumento de capital además asegura la sostenibilidad de la ventanilla concesional del Fondo para Operaciones Especiales (FOE), cuyas necesidades serán evaluadas por los gobernadores antes del 2020.

El BID seguirá dando apoyo a los países pequeños y vulnerables de la región, que para fines del 2015 representarán 35% de los préstamos del Banco.

Para esa misma fecha se anticipa que el financiamiento para iniciativas de adaptación al cambio climático y proyectos de energías renovables y sostenibilidad ambiental alcance a 25% de la cartera, frente a un promedio de 5% para los últimos tres años.

Igualmente, se espera que el apoyo a programas de reducción de la pobreza y la desigualdad aumente hasta alcanzar 50% del total de préstamos del Banco a finales de 2015.

A su vez, el financiamiento para programas relacionados con la integración regional y el comercio se triplicará hasta llegar a 15% de la cartera.