El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una operación por US$550 millones que financiará el Programa de Posicionamiento Estratégico Internacional de Uruguay. Se trata de la mayor operación de financiamiento a un programa en la historia de las relaciones del BID con el país.

El objetivo es contribuir a un sustancial aumento de la inversión y las exportaciones, mediante el fortalecimiento del marco normativo e institucional para la atracción de inversiones, la promoción y facilitación comercial, y las capacidades de innovación empresarial.

Esta operación tiene, además, otras particularidades destacables:

Es la primera que aprueba el Banco bajo la modalidad de Préstamo Programático en Apoyo a Reformas de Política con Opción de Retiro Diferido, que habilita a los países a acceder a los recursos y utilizarlos cuando lo crean conveniente.

Es la primera que utiliza el nuevo Programa de Reasignación aprobado por el BID en julio de 2012, por el cual los países pueden prepagar deuda que tengan con la institución y esto les habilita a acceder a un cupo de recursos adicional al cupo regular que utilizan del Banco.

Es la primera operación de reformas de política en el área de comercio e integración atendiendo a las disposiciones del Noveno Aumento General de Recursos del BID.

“Esta operación es parte de un trabajo integral y de largo plazo que el Banco viene llevando a cabo con el país en el ámbito de promoción de inversiones y facilitación comercial, que incluye tanto asistencia técnica como apoyos financieros”, dijo Pablo García, jefe del equipo del proyecto del BID.

El programa tiene un componente destinado a apoyar los esfuerzos de Uruguay para consolidar un conjunto de reformas de amplio alcance sectorial que lleven a fortalecer el marco general de políticas para la atracción de inversiones.

Entre otros aspectos, incluye la suscripción de tratados bilaterales de protección de inversiones y tratados para evitar la doble tributación, a efectos de mejorar la transparencia en el tratamiento tributario de la inversión, cumpliendo con los estándares globales de transparencia fiscal.

A su vez, se prevé apoyar la consolidación del marco normativo para el desarrollo de grandes proyectos de inversión en infraestructura mediante asociaciones público-privadas. Otros dos componentes incluyen acciones de apoyo a la promoción y facilitación comercial, así como para la mejora de las capacidades de innovación empresarial.

Los principales resultados esperados del programa son: contribuir a aumentar la tasa de inversión anual promedio desde 19% del PIB en el período 2009-2011 a 22% del PIB en el período 2014-2016; y aumentar las exportaciones anuales de US$12.800 millones en 2011 a US$16.500 millones en 2016. A su vez, se esperan reducir los tiempos y costos de exportación y aumentar el nivel de innovación empresarial.

La operación consta de dos préstamos, uno proveniente del cupo regular que el país tiene con el Banco y otro proveniente del mencionado Programa de Reasignación. El préstamo correspondiente al cupo regular es por US$183,75 millones, tiene 20 años de plazo, una tasa de interés basada en Libor y un plazo para utilizar los recursos de 3 años renovables a otros 3 años.

El préstamo proveniente del cupo adicional por el Programa de Reasignación al haber optado Uruguay por un prepago de su deuda con el Banco es de US$366,25 millones, tiene 11 años y medio de plazo con un año de gracia, una tasa de interés basada en Libor y un plazo de 3 años no renovables para utilizar los recursos.