Según las "Estimaciones de las tendencias comerciales 2012", las tasas de crecimiento del PIB de algunos socios comerciales extrarregionales clave son "sustancialmente menores que las correspondientes a 2011, incluso negativas en algunos casos".

"Este factor debilitó la demanda de exportaciones latinoamericanas", explica el análisis del BID.

Los shocks negativos más fuertes, constata el estudio, se localizaron en Europa, destino al cual los envíos de América Latina caerían 5% por la contracción prevista en el PIB.

A la vez, el incremento de las ventas externas latinoamericanas a los países de Asia “se desaceleró bruscamente, desde 25% en 2011 a solo 1% el presente año, fenómeno motivado principalmente por el menor crecimiento de China y Corea”.

El comercio latinoamericano con Estados Unidos y Canadá, en tanto, benefició especialmente a México, Centroamérica y, en menor medida, a los países andinos.

A la vez, señala el BID, la pérdida de impulso estimada en el crecimiento del PIB de la región en 2012 “sumó un freno adicional” al incremento total de las exportaciones.

Se prevé que los envíos intraregionales aumentarán menos de 2%, hasta 187 mil millones de dólares, como resultado del bajo crecimiento de las ventas externas regionales del Mercosur y de Centroamérica (1% y 3%, respectivamente).

El organismo considera que la evolución de las ventas externas de América Latina, estuvo también condicionada por la tendencia de los precios de algunos productos básicos clave.

El año pasado, el desempeño de las ventas externas de algunos de los mayores exportadores regionales fue sostenido por un shock positivo en los términos de intercambio (resultante del alza sustantiva los precios de los productos básicos), pero “esta bonanza se debilitó en 2012”, concluye el estudio.