Las reformas estructurales, la Fibra E, los instrumentos alternativos y afores fueron algunos de los temas retomados por las voces convocadas a participar en el foro Oportunidades de Inversiones Alternativas en México, organizado por S&P Capital IQ México.

Samantha Ricciardi, directora general BlackRock para México, indicó que el sector de infraestructura es nuevo para ellos, y que en los últimos 18 meses han puesto su atención en diversos niveles del país con el propósito de fincar parte de sus inversiones.

Lo anterior derivado de la consecución de las reformas estructurales, el Plan Nacional de Infraestructura, la reorientación de las entidades gubernamentales para crear diferentes vehículos que permitan invertir en infraestructura y la estabilidad macroeconómica que ha procurado mantener el Banco de México.

“Los inversionistas institucionales internacionales han mostrado un gran interés por participar en el sector de infraestructura, principalmente en mercados emergentes, de ahí que México representa una gran opor- tunidad”, comentó Ricciardi.

Asimismo, refirió que en una encuesta que BlackRock realizó en el 2014, observaron que de entre 200 encuestados de todas partes del mundo, 60% tenía muy claro que incrementarían sus inversiones en infraestructura, particularmente en mercados emergentes. Esta referencia confirmó a BlackRock la oportunidad de fortalecer su presencia en el país.

Cabe recordar que en marzo del presente año el inversionista privado más grande del mundo y First Reserve anunciaron su participación con Pemex en el proyecto de gasoductos Los Ramones, cuya fase II correría de Nuevo León a Guanajuato, a fin de suministrar gas natural a las zonas industriales de diversas entidades. Esta adquisición representó en su momento un equivalente de US$900 millones.

Más tarde, BlackRock anunció la compra de Infraestructura Institucional (I2), la empresa de financiamiento que, en conjunto con los fondos Riverstone y EnCap Investments, capitalizaron a Sierra Oil and Gas para su nueva conformación.

Este consorcio se adjudicó los dos únicos contratos de la primera fase de la Ronda Uno para exploración en campos petroleros mexicanos. La operación de cierre por la compra de I2 concluyó en octubre.