El directorio del Banco Mundial anunció que aprobó este martes un préstamo de desarrollo de políticas por US$250 millones para apoyar la gestión de riesgos de desastres asociados a fenómenos naturales en Colombia.

El préstamo, que contribuirá al diseño de 300 planes de gestión de riesgo en municipios con alto índice de población vulnerable, se integra así a la estrategia del gobierno central para prevenir daños, reducir pérdidas y controlar la volatilidad fiscal como consecuencia de fenómenos naturales adversos, dice el comunicado de prensa de la entidad multilareral.

Colombia tiene la tasa más alta de desastres recurrentes provocados por fenómenos naturales en América Latina, dice el informe del BM. En los últimos 40 años, los desastres han producido en el país pérdidas por US$7.100 millones y en los últimos treinta cerca de 10.000 personas han fallecido y más de 14 millones han sido afectados por inundaciones y deslizamientos.

Tan solo las inundaciones causadas por el Fenómeno de La Niña en 2010 y 2011, afectaron a 3,5 millones de personas, en su mayoría de bajos recursos.

“Este préstamo apalanca acciones para el conocimiento del riesgo, su reducción y el manejo de desastres como grandes pilares de la política nacional y del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, según lo establece la reciente Ley 1523 de abril de 2012,” afirmó Carlos Iván Márquez Pérez, Director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre, en el informe de prensa del Banco Mundial.

Esta operación tendrá efectos positivos sobre los sectores más vulnerables al proporcionar apoyo a las políticas del gobierno que buscan combatir la pobreza mediante el fortalecimiento de la gestión del riesgo de desastres en Colombia.

Estudios del Banco Mundial demuestran el benéfico impacto en integrar la gestión del riesgo de desastres como parte de las políticas pública, planificación e inversión. A fin de minimizar las pérdidas cada vez más frecuentes y de mayores dimensiones, es fundamental un cambio radical en las políticas de desarrollo y en las prácticas de gestión territorial y sectorial, según dichos estudios.

Señalan también la necesidad de definir responsables tanto públicos como privados, incluyendo a la sociedad civil, como parte de la estrategia de reducción de la vulnerabilidad fiscal del Estado.

“Los fenómenos naturales han devastado en Colombia a millones de personas. El país construye con estos esfuerzos un mayor blindaje ante desastres y se coloca a la vanguardia en el manejo de riesgos a nivel mundial”, afirmó Gloria M. Grandolini, directora del Banco Mundial para México y Colombia.