Crear empleo y vigilar los precios de los alimentos deben ser los objetivos de países ricos y emergentes para evitar una nueva crisis social, pidieron este jueves los jefes del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Una vez superada la crisis económica, el mundo está presenciando síntomas similares a los de 2008, cuando el Tercer Mundo experimentó una oleada de manifestaciones contra el alza de los precios de la comida y el combustible, declaró en rueda de prensa Robert Zoellick, presidente del BM.

Los países desarrollados tienen su talón de Aquiles en la creación de empleo, explicó poco después el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, al arrancar la reunión de primavera de ambos organismos.

"Los pobres del mundo no pueden esperar. Cerca de 1.000 millones de personas están subalimentadas en el mundo. El tiempo no corre a nuestro favor", explicó Zoellick.

El índice de precios del BM para los alimentos ha subido un 36% respecto a hace un año, y se acerca a los récords de 2008, antes de la crisis, advirtió Zoellick al presentar el informe. "Estamos en una zona de peligro", enfatizó.

El maíz ha subido 74% en términos interanuales, el trigo 69%, la soja 36% y el azúcar 21%, según los cálculos del Banco.

Zoellick descartó sin embargo que la especulación en los mercados internacionales esté conduciendo a esa alza sostenida.

"Es una combinación (de factores). Las reservas de materias primas continúan bajando. hubo problemas meteorológicos, y al mismo tiempo se están produciendo cambios en la demanda", explicó.

Los biocombustibles como el etanol, obtenido de la caña de azúcar o del maíz, son citados por expertos como perturbadores de los precios de algunas materias primas.

En un mundo que crece a dos velocidades, una anémica de los países ricos (en torno a 2,4%), otra de los países emergentes (superior a 6%), "esta no es la recuperación que queremos", advirtió Strauss-Kahn en su rueda de prensa.

"Probablemente sea exagerado decir que es una recuperación sin empleos, pero ciertamente es una recuperación sin suficientes empleos", añadió.

Dos años y medio después del estallido de la más severa crisis mundial en décadas, más de 200 millones de personas buscan un puesto de trabajo en el mundo, 30 millones más que en 2007.

El objetivo del G20 (países ricos y emergentes) que se reúne este jueves y viernes en Washington paralelamente al FMI y el BM, tiene que ser "empleo, empleo, empleo", enfatizó Strauss-Kahn.

"No estoy seguro de estar de acuerdo con la idea de que estamos en un periodo post-crisis. Seguimos en crisis", opinó.

El ex ministro socialista francés, que asumió su cargo en el Fondo en noviembre de 2007, suena como un candidato en las primarias socialistas en su país natal, para las elecciones presidenciales dentro de un año, pero por ahora no quiere hablar del tema.

Strauss-Kahn pidió imaginación para las políticas de empleo.

"Tenemos que despedirnos de ese sueño de que el crecimiento suministrará (por si solo) empleos", dijo.