De US$363,7 millones retirados del 27 al 31 de diciembre del 2010, cuando vía decreto se “niveló” el precio de los carburantes a los del mercado internacional y posteriormente se abrogó la medida debido a la protesta ciudadana, los depósitos han vuelto a retornar a las entidades financieras y, al 9 de enero, ya suman US$116,1 millones.

Esto quiere decir que nueve días después del “gasolinazo”, de la posterior corrida de depósitos y de la abrogación de esta medida, el 31,92% de los ahorros ya retornó al sistema financiero nacional.

Los datos estadísticos, extractados de la página web de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), muestran que la medida de “shock” aplicada por el Gobierno para frenar, entre otras cosas, el contrabando de carburantes hacia los países vecinos tuvo un fuerte impacto en la confianza de los depositantes.

Durante esos días, entre el lunes 27 y el viernes 31 de diciembre, los ahorristas sacaron su dinero de las entidades financieras pese a que el presidente Evo Morales había sostenido que no se produciría un “corralito financiero” o retención de los depósitos.

Banca. Sólo en la banca, entre el 30 y el 31 de diciembre, los ahorristas sacaron alrededor de US$270 millones de sus cuentas, tal como lo señaló en una anterior entrevista con este medio el presidente de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), Juan Carlos Salaues.

“En un par de días (30 y 31 de diciembre), la banca sufrió un retiro de aproximadamente US$270 millones. Esto fue producto fundamentalmente del nerviosismo que se dio en la población, en los clientes de todo el sistema bancario, a raíz de las medidas adoptadas por el gobierno (el alza del precio de los carburantes); acompañadas, por supuesto, del rumor infaltable en este tipo de situaciones”, dijo entonces el ejecutivo de Asoban.

También indicó que el impacto en los niveles de liquidez del sistema financiero fue mínimo.

Antes del “gasolinazo”, las obligaciones del sistema financiero con el público alcanzaban a US$9.451,1 millones. Así, los  US$363,7 millones retirados entre el lunes 27 y el viernes 31 de diciembre del 2010 equivalían al 3,85% del total de depósitos.

“Hoy el dinero está volviendo (...). El mismo 31 (de diciembre) volvieron alrededor de US$30 a US$40 millones. La gente se había dado cuenta de que era un rumor”, afirmó Salaues en la entrevista concedida a este medio.

Moody’s advierte de riesgos. Para la calificadora de riesgo el reciente retiro masivo de depósitos ocurrido en el país refleja que la confianza de los ahorristas en el sistema bancario todavía es “frágil” y que el sector es más sensible a eventos macroeconómicos y políticos.