La Paz. Bolivia apuesta a una recuperación en los ingresos por renta petrolera para el presente año, como consecuencia del alza en el precio internacional del crudo de referencia, según la opinión de analistas y funcionarios bolivianos.

     De acuerdo con esta posición, el alza del crudo de referencia West Texas Intermediate (WTI), utilizado como valor estándar para determinar el precio, tendrá efectos positivos al interior del país sudamericano.

     Entre estos efectos está el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), las Reservas Internacionales Netas (RIN) y el valor de las exportaciones.

     El docente del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Abraham Pérez, dijo a Xinhua que los ingresos contribuyen a fortalecer la estabilidad de la economía con el aporte importante del sector de los hidrocarburos.

     El también ex viceministro expresó que el lado bueno del incremento del precio del crudo es un aumento a su vez por concepto del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).

  La consecuencia directa por la mejora en el precio del crudo, es que el Tesoro General de la Nación (TGN) recibirá mayores recursos por la exportación de gas natural a Brasil y Argentina.

     Se incrementan de esta manera ingresos del gobierno central, gobernaciones, municipios, universidades públicas y fondos indígenas.

     El IDH es un tributo que se paga por la exportación de gas natural a Argentina y Brasil, cuyo método de cálculo varía en ambos casos, pero siempre se toma en cuenta el precio del WTI.

     "Las reservas internacionales garantizan estabilidad de la economía boliviana y el poder adquisitivo de la moneda nacional, es decir, se evita su desvalorización y se mantiene estable como sucedió en anteriores años", consideró el también economista.

     "Sabemos que el principal ingreso del país es la venta de productos tradicionales (gas y minerales)", aseveró.

     Por su parte, el ministro de Hidrocarburos de Bolivia, Luis Sánchez, expresó la semana pasada que el país sudamericano tendrá este año una importante recuperación en sus ingresos por el incremento en la cotización del petróleo.

     El recurso guarda una relación directa con las finanzas del país en cuanto a crecimiento económico, reservas, valor de las exportaciones y reducción del déficit comercial.

     La consecuencia directa por la mejora en el precio del crudo, es que el Tesoro General de la Nación (TGN) recibirá mayores recursos por la exportación de gas natural a Brasil y Argentina.

     "Este y el próximo año tendremos una mejor renta petrolera debido a una serie de variables: la exportación de gas a Brasil y Argentina a mejores precios, la venta de GLP (Gas Licuado del Petróleo) a nuevos mercados, la exportación de urea y la subida del precio del WTI", afirmó Sánchez.

     En 2018, la renta petrolera, es decir lo que ingresa al Estado por la venta de hidrocarburos, superará los US$2.000 millones, según el ministro.

     Sánchez expresó que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) logró enfrentar el panorama adverso, pese a la prolongada crisis de la cotización del crudo de referencia.

     El panorama se enfrentó con una serie de estrategias que permitieron utilidades en 2017, y que avizora mejores perspectivas en el sector para el presente año.

     Por renta petrolera se distribuyeron 1.861 millones de dólares a regalías, IDH y al Tesoro General del Estado.

     El gobierno definió sus ingresos y gastos dentro del presupuesto de 2018, con base en un precio del barril de US$45.

     De acuerdo con Pérez, con el incremento del precio del energético se generarán en consecuencia ingresos adicionales para Bolivia.

     A su vez, el consultor Hugo del Granado planteó este lunes, en contacto telefónico con Xinhua, algunos desafíos de esta coyuntura en el sector de hidrocarburos.

     El ingeniero petroquímico y analista señaló que entre estos desafíos está atraer más inversión externa para exploración.

     Está también garantizar mercados, flexibilizar medidas para la inversión y acelerar la diversificación de la oferta exportable industrial como el GLP, el Gas Natural Licuado (GNL) y la urea.

     Granado señaló, no obstante, que la ausencia de nuevas reservas y la falta de descubrimientos dejan al país en desventaja.

     Planteó al gobierno asumir el reto de flexibilizar su política estatista en el campo de los hidrocarburos, para que ingresen "con más decisión" las empresas petroleras extranjeras en el negocio.