La Paz. En los dos primeros meses del año, el nivel de inflación acumulada en Bolivia alcanzó 2,97% —casi la mitad de lo previsto por el gobierno para la gestión (6%)— principalmente por el encarecimiento de algunos productos alimenticios.

El 16 de febrero, el asesor financiero del Banco Central de Bolivia (BCB), Raúl Mendoza, informó de que se había retirado Bs 500 millones (US$70,8 millones) de la economía a través de las Operaciones de Mercado Abierto (OMA).

“Toda vez que hay un crédito o un aumento de salarios, el BCB absorbe el exceso de liquidez de la economía a través de la venta de títulos valores y ahora se va a aplicar este mecanismo (...). En este año, calculamos que vamos a absorber unos Bs 5.000 millones (US$708,2 millones) a través de estas ofertas”, afirmó ayer el presidente del ente emisor, Marcelo Zabalaga.

Además de las colocaciones que son adquiridas por las entidades del sistema financiero, el Banco Central puso a la venta desde el 7 de febrero valores de fácil acceso para la población. Los títulos “BCB Directo”, que son vendidos hasta un máximo de Bs 70.000 (US$9.915) por persona, son emitidos a 91, 182 y 364 días con tasas de interés anuales que varían entre 1,50%, 1,90% y 2,30%, respectivamente.

El 11 de marzo, el ejecutivo explicó que este mecanismo evita que los excedentes económicos de entidades financieras y particulares eleven la inflación a través de la compra de bienes y servicios.

Índice. “Todas la políticas de oferta de mercado (OMA) permiten modificar la tasa de inflación (y) para evitar que haya dinero buscando bienes o servicios traemos ese dinero al Banco Central”, indicó Zabalaga. Además, el BCB efectúa otras dos medidas para contrarrestar la inflación: incrementar el encaje legal y la apreciación de la moneda, agregó.

Sin embargo, el analista económico Gonzalo Chávez advirtió que la principal dificultad que afronta el gobierno para controlar los niveles de inflación es la coordinación entre sus políticas económicas.

“El gobierno ha estado apreciando el boliviano y ha optado por una política monetaria más contractiva (OMA), pero la política fiscal (el gasto y la inversión pública) sigue siendo expansiva”, por lo tanto, “sus políticas antiinflacionarias han estado poco coordinadas y el control sobre este indicador será menor”, sostuvo.

A decir de Zabalaga, la inflación reformulada de este año contempla el impacto que tendrá el alza salarial y el aumento en las tarifas de transporte en la economía del país. Ambos incrementos “no van a generar de ninguna manera una inflación mayor a la proyectada”, aseguró.

Para Chávez, el incremento salarial del 10% y el de tarifas, a determinar entre transportistas y municipios, “sólo propagarán la inflación”.

El 2010, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró en 7,18%, más de tres puntos por arriba de lo que proyectaba el BCB, y en febrero de este año la entidad reformuló la meta anual de 4% a 6%. “La inflación importada para el 2011 y 2012 se situaría en 2,4% y 2,2%, respectivamente”, anunció Zabalaga.

BCB inyecta circulante cada 2 meses

Valor. Ante el mayor uso de monedas y billetes en la economía del país, el presidente del BCB, Marcelo Zabalaga, informó de que la entidad distribuye “cada dos o tres meses”, y según se considere necesario, aproximadamente 100.000 piezas de diferente corte.

Moneda. “Cada dos o tres meses distribuimos aproximadamente entre 12 a 14 toneladas de monedas para que la gente pueda contar con una mayor cantidad de circulante (...). Tenemos suficientes reservas”, afirmó el titular del BCB.