La Paz. La iniciativa de ley sobre el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) en Bolivia busca ampliar su vigencia hasta 2018, con el fin de fortalecer la moneda local y reducir al 5 por ciento el uso del dólar en operaciones nacionales.

El proyecto de ley enviado por el gobierno a la Asamblea Legislativa Plurinacional (Congreso) de Bolivia fue aprobado en la Cámara de Diputados el pasado 3 de junio y actualmente se encuentra en el Senado para su análisis y posible aprobación.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, explicó el pasado 25 de junio al pleno de la Cámara de Senadores que la ampliación de la vigencia de este tributo no tiene un fin recaudador, sino fortalecer al boliviano (moneda nacional).

El funcionario sostuvo que ello se espera lograr al "castigar" las operaciones en dólares dentro del sistema financiero que opera en Bolivia.

El proyecto de ley plantea un incremento paulatino en el ITF que va de 0,15 por ciento en 2015 a 0,3 por ciento en 2018.

El ITF fue creado el 1 de abril de 2004 mediante la Ley 2646, con el objetivo de reforzar las recaudaciones del Tesoro General de la Nación (TGN).

En 2006, el gobierno del presidente Evo Morales amplió su vigencia para fortalecer la moneda nacional mediante un desincentivo gradual para transacciones superiores a 2.000 dólares.

El gobierno estima recaudar mediante el establecimiento progresivo del gravamen 408 millones de bolivianos este año, 534 millones de bolivianos (unos 77,08 millones de dólares) en 2016 y 801 millones de bolivianos (unos 115,61 millones de dólares) en 2018.

En los próximos tres años, el gobierno prevé alcanzar mediante la reforma 2.311 millones de bolivianos (unos 333,57 millones de dólares).

El ministro Arce enfatizó que la propuesta de ley pretende profundizar el proceso de "bolivianización" (uso de bolivianos) en el país, más que recaudar dinero, porque el ingreso por concepto de este tributo apenas representa el 0,06 por ciento de la recaudación.

"El ITF tiene el objetivo de dar señales claras a la población y, de manera anticipada, que se va a castigar siempre en nuestro país a las transacciones en otras monedas", aseveró el ministro.

Dijo que los principales beneficiados con la medida será las personas que realizan transacciones en moneda nacional en el sistema de intermediación financiera y cada vez serán menos los afectados que paguen el impuesto en Bolivia.

En 2005, el 93 por ciento de las transacciones financieras se llevaba a cabo en dólares en el país sudamericano y en la actualidad se han reducido a 7 por ciento.

Actualmente el uso del boliviano representa el 90 por ciento en promedio de las operaciones a nivel nacional.

     De acuerdo con datos del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), los ingresos del ITF han registrado un crecimiento interanual de 3,09 por ciento en los últimos años, relacionado con el incremento en las operaciones de comercio exterior.

En 2006, los ingresos por concepto del tributo sumaron 118,7 millones de bolivianos (unos 17,13 millones de dólares), mientras que desde 2007 la recaudación se ha mantenido en un promedio de 361 millones de bolivianos (unos 52,11 millones de dólares), según el SIN.

En tanto, el presidente de la Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas de la Asamblea Legislativa, René Joaquino, explicó que con la aplicación del impuesto se espera recaudar 2.311 millones de bolivianos (unos 333,57 millones de dólares) hasta 2018.

El legislador del partido gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) indicó que la operación progresiva del ITF pretende dar "sostenibilidad" a la generación de recursos para el Estado y fortalecerá el proceso de "bolivianización".

Por su parte, el presidente del Instituto Prisma, institución privada orientada a formular propuestas de políticas públicas, economista Horst Grebe, manifestó a Xinhua que el proceso de fortalecimiento de la moneda boliviana que efectúa el gobierno es positivo.

Dijo que la estrategia es benéfica para las políticas de desarrollo del país y es lo más "deseable" para la economía nacional.

Grebe consisderó que haber llegado al 90 por ciento de operaciones en moneda nacional dentro del sistema financiero, aproximadamente, amplía las posibilidades de políticas monetarias y cambiarias, incluso políticas de desarrollo.

A su vez, el economista Luis Ballivián afirmó que la apreciación de la moneda nacional es producto de una política gubernamental, como en el caso de imponer tributo al uso del dólar a entidades bancarias en transacciones financieras.

"(Es) una buena noticia porque es lo deseable frente al dólar, que ha dejado de ser el eje central de influencia en la economía nacional", sostuvo.

Consideró que este proceso debe mantenerse al generar confianza en la ciudadanía con dinamismo y crecimiento de la economía nacional, antes que con medidas como el encaje legal.