La Paz. Bolivia retornó este lunes a los mercados mundiales de capital, después de casi un siglo, al colocar bonos soberanos a 10 años por US$500 millones, en una operación que mostró la confianza de los inversionistas en el país más pobre de Sudamérica.

Los bonos a la par del gobierno de Evo Morales fueron colocados con un rendimiento de un 4,875%, ó 306 puntos básicos sobre los papeles comparables del Tesoro de Estados Unidos, reportó IFR, un servicio de información financiera de Thomson Reuters.

Morales ha destacado por su discurso anticapitalista y una ola de nacionalizaciones de alto perfil, pero el apetito y las condiciones de la colocación son una señal de apoyo de Wall Street a lo que considera una política macroeconómica "prudente" en Bolivia, una nación con un bajo nivel de endeudamiento.

"La operación muestra que los inversionistas no se fijan en la retórica, se fijan en las cifras macroeconómicas", dijo Horst Grebe, director del instituto privado boliviano de investigaciones Prisma.

Los ingresos generados por las exportaciones de gas natural y minerales han multiplicado casi ocho veces las reservas internacionales del Banco Central boliviano, mientras la economía crecía a un promedio anual de un 4,7% desde que Morales fue electo a fines del 2005.

Aunque es todavía el país más pobre de la región, un sostenido crecimiento económico ha permitido mejorar las condiciones de vida de los sectores de menores ingresos, dijo el ministro de Economía, Luis Arce, durante una reunión del Fondo Monetario Internacional realizada a principios de mes en Tokio.

El rendimiento del bono colocado el lunes fue menor que el 5,0% proyectado inicialmente y se compara con el mínimo de un 2,686% logrado el mes pasado por Brasil cuando vendió papeles por US$1.250 millones con vencimiento en el 2023.

El interés en los bonos bolivianos llegaba a unos US$1.500 millones, dijo IFR, reflejando el apetito de los inversionistas por los altos rendimientos ofrecidos por los mercados emergentes.

Siobhan Morden, jefa de estrategia latinoamericana de Jefferies & Co, dijo que el rendimiento era bajo debido a la ausencia de un historial de pagos de Bolivia.

"Hubo una demanda abrumadora por lo que creo que son factores técnicos de apoyo. Sin embargo, el rendimiento actual no compensa la prima de riesgo político para un emisor debutante sin registro del pago de sus deudas", dijo la analista.

Prosperidad y calma. Bolivia, uno de los países más inestables de Sudamérica, ha disfrutado de un período de relativa prosperidad y calma desde que Morales fue electo como su primer presidente indígena.

Aunque es todavía el país más pobre de la región, un sostenido crecimiento económico ha permitido mejorar las condiciones de vida de los sectores de menores ingresos, dijo el ministro de Economía, Luis Arce, durante una reunión del Fondo Monetario Internacional realizada a principios de mes en Tokio.

El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita se duplicó entre el 2005 y el 2011, mientras que el número de bolivianos que viven con menos de un dólar diario bajó de más de un 83% a poco más del 24% en el mismo período.

La deuda pública boliviana equivale a un 31% del PIB, muy por debajo del 65% de Brasil.

Las reservas internacionales han trepado a US$13.000 millones, representando ahora poco más del 50% del PIB.

Agencias calificadoras de crédito han subido este año las notas de Bolivia, citando sus sólidas reservas, capacidad de manejo de deuda y bajo o nulo déficit fiscal.

Fitch Ratings y Standard & Poor's subieron recientemente la calificación de Bolivia a "BB-" desde "B-", en tanto que Moody's lo hizo a "Ba3" desde "B3".

"Voluntad de pagar". Boris Segura, estratega de renta fija del banco de inversión Nomura, dijo que el "manejo macroeconómico conservador" significaba que Bolivia había "reducido en gran medida sus principales vulnerabilidades".

Segura advirtió, sin embargo, sobre la persistencia de algunas incertidumbres, citando que la voluntad boliviana de pagar sus deudas todavía no ha sido probada como ha ocurrido ya con Venezuela, cuyo Gobierno izquierdista es aliado de Morales.

"La voluntad de pagar no ha sido probada apropiadamente. No estamos prejuzgando la actitud de las actuales autoridades en esta emisión", dijo el analista antes de la operación.

Bank of America Merrill Lynch y Goldman Sachs condujeron la emisión boliviana, la primera del país sudamericano en los mercados internacionales en aproximadamente 90 años.

Bolivia había hecho su anterior emisión de bonos soberanos a principios de la década de 1920, entonces para financiar proyectos ferroviarios.

La nueva emisión apoyaría inversiones en infraestructura e industrialización de energía y minerales, con las que Morales pretende sacar al país de su crónica pobreza.

"Esta es una buena noticia porque Bolivia ha estado fuera de los mercados de capital durante mucho tiempo", dijo Grebe. "Esto abre las puertas a otras colocaciones de deuda", agregó.