El aporte de la industria al Producto Interno Bruto (PIB) bajó de 8,09% el 2006 a 2,7% a junio de este año, debido, entre otras cosas, a la implementación de políticas públicas que frenan la incursión de nuevas inversiones en el sector, informó la Cámara Nacional de Industrias (CNI).

Según el informe —elaborado al 31 de junio de este año—, Bolivia comparte con Brasil el último lugar en Sudamérica en crecimiento de la producción industrial (2,7%), muy por debajo del que alcanzaron países como Perú (6,9%), Argentina (6,4%) y Chile (6%). El promedio del aporte de la industria a la economía de los países de la región es de 4,7% (ver infografía).

“El 2006, el sector aportaba al PIB nacional con un desarrollo productivo del 8,09%, mientras que el 2010 esta contribución fue de sólo un 2,59%. Esta declinante tendencia nos preocupa mucho, porque va a repercutir en el aspecto laboral”, advirtió el vicepresidente de la CNI, Mario Yaffar.

El 2006, cuando el PIB industrial registraba un crecimiento del 8,09%, el PIB nacional presentaba un crecimiento del 4,8%. El 2010, por el contrario, el desarrollo del PIB nacional llegó a 4,13% y el del PIB industrial alcanzó sólo un 2,59% (ver infografía).

“A pesar de que existe en el mercado una mayor demanda de productos y acceso al financiamiento con bajas tasas de interés, no hay más inversión. Lamentablemente, hay condiciones externas que no favorecen a la inversión en nuestro sector”, aseguró este jueves el vicepresidente de la Cámara de Industrias.

Datos de la Fundación para el Desarrollo Empresarial (Fundempresa) señalan que la cantidad de nuevas empresas que se registraron en el sector formal hasta septiembre de este año (1.213) se redujo en el país en 12,1% con relación a similar período de la gestión anterior (1.380).

Condiciones. A decir del subgerente Económico de la institución industrial, Jorge Luis Ríos, existen causas de orden operativo y macroeconómico que frenan la expansión de la actividad productiva del sector en la economía de Bolivia.

La burocracia estatal, las restricciones a las exportaciones no tradicionales (con valor agregado), la competencia desleal del contrabando, el control de precios, los problemas de provisión de energía (gas y electricidad), el cierre de mercados externos, la aún escaza infraestructura de transporte, la falta de un marco legal económico, la política monetaria que favorece las importaciones y la competencia de empresas estatales en rubros privados, explican la constante reducción de la importancia del sector en el PIB nacional, indicó.

“El Plan Nacional de Desarrollo (del Gobierno) nos habla de la revolución productiva y la expectativa ante eso es que el sector productivo industrial sea el motor del desarrollo y del crecimiento económico del país, (pero) lo que estamos viendo es precisamente lo contrario”, dijo.

El crecimiento económico de Bolivia, agregó, es actualmente impulsado por la extracción de materias primas y no por la industria, “que es la que más y mejor empleo genera”.

Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que, de enero a septiembre de este año, el 82,69% del valor total de las exportaciones del país corresponden a la venta de hidrocarburos y minerales.

“En los últimos años, el incremento de la producción industrial fue ocasionado por el uso pleno de la capacidad instalada de las fábricas y no así por la ampliación de las mismas ni necesariamente por nuevas inversiones que hayan ingresado al sector. La poca inversión que se registró no generará en el largo plazo un crecimiento estable de la industria”, sostuvo.

Comercio de alimentos y bebidas

Compras
De enero a septiembre de este año, el valor de la importación de alimentos y bebidas subió en $us 147,23 millones, es decir, se incrementó de $us 282,28 millones a $us 429,51 millones, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE). El aumento representa un incremento del 52,16%.

Ventas
Los datos del INE señalan también que, hasta el tercer trimestre de la gestión, el valor de las exportaciones de productos básicos y elaborados de alimentos y bebidas creció sólo en un 5,66%, es decir de $us 464,62 millones a $us 490,93 millones; un aumento de $us 26,31 millones.

Industriales sugieren incremento ‘razonable’

En medio de las desavenencias del sector empresarial, los industriales propusieron otorgar un incremento salarial que esté por debajo del nivel de inflación. La COB insiste en el inicio de un diálogo para definir este tema.

“Al existir un aumento en los precios (de los productos de la canasta familiar) , por supuesto tendrá que haber un incremento razonable que lo compense”; sin embargo, “lo más importante es mantener las fuentes laborales y el trabajo de calidad”, afirmó el vicepresidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Mario Yaffar.

El martes, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Óscar Calle, dijo que el incremento a los trabajadores debe estar en función de la tasa de inflación. Un día después (miércoles), el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Daniel Sánchez, replicó que el aumento no debería darse, porque en los últimos cinco años el alza fue de más del 50%, por lo que el 2012 sólo se deberían proteger los empleos.

“La actual política salarial (de continuos incrementos por encima del nivel de inflación) podría ser una de las razones para que no se realicen más inversiones en el sector industrial”, señaló Yaffar.

Por su parte, el máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Pedro Montes, reiteró que el incremento debe consensuarse entre el Gobierno, trabajadores y empleadores, y rechazó cualquier despido.