La Paz. La Comisión de Política Económica del Senado en Bolivia ultima detalles para la sanción de una ley que amplía hasta 2018 el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) en dólares, con una alícuota ascendente por año para incentivar el uso del boliviano.

Con el progresivo incremento del porcentaje del ITF, el gobierno del presidente Evo Morales proyecta profundizar la "bolivianización" y limitar a 5 por ciento el uso del dólar en las transacciones financieras.

Además se fijó como objetivo incrementar las recaudaciones por este concepto hasta el año 2018, para alcanzar un total de 2.311 millones de bolivianos (332 millones de dólares).

El presidente de Comisión de Planificación, Política Económica y Finanzas de la Asamblea Legislativa, René Joaquino, explicó a Xinhua los alcances y objetivos de la medida, al tomar en cuenta que la vigencia de la ley es hasta el 24 de julio.

En 2005 el 93 por ciento de las transacciones se hacía en dólares, en la actualidad ese porcentaje se reduce a 7 por ciento.

Según la explicación del senador oficialista, esta media legal en suma ha sido favorable para el país porque ha conseguido evitar que el dólar estadounidense siga siendo el indicador inflacionario, como ocurría antes del gobierno del presidente Evo Morales, quien asumió en 2006.

"Por si fuera poco, Bolivia ha tenido millonarios ingresos por el cobro de este impuesto y que se prevé incrementar hasta el 2018 con la subida progresiva de la tasa impositiva, como no había sucedido anteriormente", aseveró.

El sector exportador e industrial, así como la oposición, mostraron su preocupación por la ampliación de esta media tres años, debido al aumento de la tasa impositiva.

Para el representante de la industria nacional y diputado por La Paz, Helmuth Salinas, del opositor Partido Demócrarta Cristiano (PDC), esta medida afecta el movimiento industrial porque representan costos, ya que a la sobrevaluación de la moneda boliviana se suman las cargas financieras y el encarecimiento del producto nacional de exportación.

"Mientras más caro sea un producto, menos mercados vamos a tener, el que compra siempre va a buscar la mejor opción, es decir el mejor precio, pero en este caso con un dólar de exportación elevado por el ITF al sector industrial y exportador le es difícil competir con otros países", aclaró.

El sector privado se reunió con la Comisión de Planificación y Política Económica del Senado, donde pidió que el ITF no se pague de manera progresiva y se mantenga en 0,15 por ciento, como estaba establecido.

La Comisión de Política Económica del Senado sostuvo reuniones con representantes del gobierno, con la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y con la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) para analizar y justificar los alcances de la norma.

El proyecto de ley del ITF, aprobado por diputados y revisado por la Comisión del Senado, consta de dos artículos y una disposición transitoria.

Establece que la alícuota del ITF será de 0,15 por ciento en 2015; de 0,20 por ciento en 2016; 0,25 por ciento en 2017 y de 0,30 por ciento en 2018.

El ITF se creó el 1 de abril de 2004, a través de la Ley 2646, con el objetivo de reforzar las recaudaciones de Tesoro General de la Nación (TGN).  

En 2006 el gobierno de Evo Morales amplía su vigencia con la visión de bolivianizar la economía y generar un desincentivo gradual para las transacciones superiores a 2.000 dólares.

La medida se amplió por otros tres años computables a partir del 24 de julio de 2012, con las mismas condiciones.