El gobierno boliviano reformuló por segunda vez en el año su cálculo de inflación para 2011 y aseguró que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no superará el 7%. Las expectativas inflacionarias, argumentó, están detenidas.

En febrero, el Banco Central de Bolivia (BCB) modificó la meta anual de inflación de 4 a 6% por efecto de la inflación importada, problemas de producción y abastecimiento del mercado interno. El viernes, el Instituto Nacional de Estadística (INE) informó de que en diez meses el IPC llegó al 6,04%.

“La inflación no superará el 7%”, sentenció el domingo, en declaraciones a medios estatales, el ministro de Economía, Luis Arce.

Durante octubre, los precios subieron en 0,47%, porcentaje mayor al de septiembre (0,30%). La categoría que mayor incidencia positiva inflacionaria registró fue alimentos —principalmente papa y zanahoria— y bebidas no alcohólicas, señala el informe del INE.

La anterior semana, representantes de la oposición y analistas económicos indicaron que el anuncio efectuado por el presidente Evo Morales para debatir el costo de la subvención en el diálogo nacional de diciembre generaría expectativas inflacionarias.

“Las expectativas (inflacionarias) están absolutamente ancladas (...). Son algunos precios como los de la papa y la zanahoria que han estado creando dolores de cabeza a las amas de casa, pero esto se solucionará con la próxima cosecha”, manifestó Arce.

En 2010, el IPC cerró en 7,18%, más de tres puntos por encima de lo que había estimado el BCB (4%).