La Paz. El presidente de Bolivia, Evo Morales, anunció este martes un incremento de un 9% en el salario mínimo nacional para 2016 a un valor de 1.805 bolivianos (unos US$260), una decisión que fue duramente criticada por el sector privado.

"Es nuestra obligación como Gobierno nacional atender las demandas de nuestros trabajadores, pero también entiendo su flexibilidad y responsabilidad, tomando en cuenta la situación económica del país", dijo Morales en una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno.

Por su parte, el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, Ronald Nostas, dijo que el aumento salarial será un "golpe muy duro" para el sector.

"Definitivamente para algunos sectores esto va ser lapidario. El sector exportador, manufacturero y la pequeña empresa van a sufrir mucho, la verdad es un golpe muy duro", destacó.

En tanto, los sindicatos de trabajadores confían en que la economía del país crecerá por encima de un 4,5%, lo que les aseguraría un segundo aguinaldo (haber complementario), como estableció el Gobierno en 2013.

La proyección del Gobierno de Bolivia es que la economía local crecerá un 5,01% este año y una inflación de un 5,3%.