La Paz. Hace diez años, el 94% de las captaciones del sistema financiero nacional estaba en dólares estadounidenses. Al 23 de septiembre de este año, los ahorros en esa divisa se han reducido hasta llegar al 31% (Bs 25.403,1 millones, es decir, US$3.535,3 millones), mientras los depósitos en moneda nacional han crecido hasta alcanzar el 69% (Bs 56.721,1 millones, es decir, US$7.893,9 millones).

La razón de este comportamiento es que en los últimos años se ha profundizado la política de bolivianización a través de la apreciación/estabilidad de la divisa nacional, el incremento del encaje legal para depósitos en dólares en las entidades financieras y la compra-venta de títulos valores por parte del Banco Central de Bolivia (BCB) y del Tesoro General de la Nación (TGN) con atractivas tasas de interés, superiores a las que paga la banca.

Datos de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (Asfi) dan cuenta que al 23 de septiembre del presente año, el 69% de los depósitos estaba en bolivianos, incluidas las captaciones en moneda nacional con mantenimiento de valor y en UFV (Unidades de Fomento a la Vivienda). Estas últimas, sin embargo, apenas representan el 0,8% del total de las obligaciones de las entidades financieras con el público.

Hace diez años, el 94% de los depósitos del sistema financiero nacional (bancos, fondos financieros privados, mutuales y cooperativas de ahorro) se encontraba “dolarizado” y sólo el 6% estaba en moneda nacional.

Además, hasta fines de 2003, el peso de la moneda nacional en el sistema financiero nacional era poco menos que importante. Sólo el 7% del público depositaba su dinero en bolivianos, lo que era un fiel reflejo de la falta de confianza en la moneda local y una demostración de la fortaleza del dólar estadounidense.