Sao Paulo. La bolsa de Brasil cerró este miércoles en baja, en sentido contrario a los mercados internacionales, presionada por un desplome de un 25% en las acciones de la petrolera OGX, reflejando la frustración del mercado con las empresas de petróleo y gas de Eike Batista.

El principal índice Bovespa cayó un 1,35% a 53.108 puntos.

La acción de OGX se hundió un 25,33% a 6,25 reales, con negocios por 1.160 millones de reales (US$560,9 millones) o casi el 20% de lo que se transó en el Bovespa.

"Ya existía una nube negra sobre OGX por las entregas de resultados, y el anuncio que se hizo lo confirmó", dijo el socio de Humaitá Investimentos, Guido Chagas.

En la víspera, OGX divulgó que la extracción de petróleo en los primeros pozos perforados por la empresa en un campo en la cuenca de Campos era de 5.000 barriles de petróleo equivalente por día, apenas un tercio de lo que esperaba el mercado.

La noticia también arrastró a otros papeles del grupo de empresas de Batista. Los de OSX bajaron un 12,5%, los de LLX cayeron un 7,47% y los de MMX cerraron con una baja de un 6,94%.

"Las expectativas anteriores eran muy optimistas, pero con la revisión todas las empresas del grupo sufrieron, porque el mercado comienza a preguntarse si las empresas tienen las condiciones para entregar los resultados que prometen", añadió.

Para intentar calmar al mercado, el empresario Eike Batista convocó a una teleconferencia con analistas tras el cierre del mercado.

A la caída del Bovespa también contribuyó una caída de un 2% en las acciones de la petrolera Petrobras a 17,64 reales. Los títulos preferenciales de Vale perdieron un 0,23% a 38,84 reales.

Sin embargo, un avance de las acciones bancarias limitó la baja del Bovespa. Las acciones de Itaú Unibanco subieron un 1,29% a 27,51 reales y las de Bradesco terminaron con un alza de 1,57% a 29,78 reales.

Según operadores, un paquete de medidas del gobierno para estimular a la economía impulsó a acciones de algunos sectores beneficiados.

En tanto, la moneda brasileña recortó fuertes pérdidas de comienzos de la sesión, luego que el Banco Central anunció que este jueves licitará contratos de swaps cambiarios.

El real se debilitó un 0,26% a 2,0777 unidades por dólar, tras caer hasta 2,0975 en la sesión.