El director general de Unifin, Luis Barroso, aseguró que, pese a la volatilidad, la ventana para que más empresas puedan llegar a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se mantiene abierta. Sostuvo que el mercado podría albergar a más Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), como ella.

Puede haber 10 o 15 empresas más que pudieran seguir este camino, esto hablando de Sofomes, ojalá fueran 30, pero sí, hay una ventana para las empresas Sofom”, afirmó.

Por otro lado, en conferencia conmemorativa del listado de UNIFIN en la BMV, Barroso consideró que “los mercados no están lo estables que quisiéramos; hoy tenemos un tema particular que es el de Grecia, que trae medio nerviosos a algunos sectores financieros, pero la ventana está abierta, sabemos que vienen otras empresas en camino”.

Unifin fue la primera emisora que pudo realizar una colocación accionaria inicial en la BMV, y la primera transacción de este tipo efectuada en toda Latinoamérica.

La emisora ya participaba en el mercado de deuda, por lo que, ha colocado en el mercado más de 17 mil millones de pesos a través de diferentes emisiones.

Al respecto, Barroso reconoció que “si Unifin hubiera tomado la decisión de fondearse únicamente de nuestros colegas banqueros, probablemente Unifin sería el 10 por ciento de lo que es hoy”.

El reto de las Sofomes
. Las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes) atraviesan por un momento crucial, pues para el cuatro de julio tendrán que cumplir con nuevos requisitos y renovar su registro ante la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), sin lo cual no podrán operar.

Sobre la situación que atraviesan estas entidades financieras, Barroso consideró que “hubo un boom de apertura de Sofomes, y por una simple y sencilla razón, lo digo con todo respeto: a la autoridad le faltó poner un capital mínimo en esta figura jurídica, se puede abrir con un capital muy pequeño”.

Por su parte, José María Muñiz, director general adjunto de Relaciones Institucionales de Unifin, comentó que los requerimientos que pide la autoridad para permitir la operación de las Sofomes son costosos, principalmente el programa contra el lavado de dinero con el que deben contar.

“Son sistemas costosos que a las pequeñas Sofomes no les da, poco a poco, todas esas Sofomes que se establecieron en 2006 tenderán a desaparecer, se mantendrán las que estén formales en el mercado”.

Actualmente existen 4 mil 500 Sofomes registradas, tras la aplicación de los nuevos requerimientos de la Condusef y de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores se estima que podrían quedar activas alrededor de mil.