Hong Kong. Las bolsas retrocedían este viernes en Asia luego de que un fuerte terremoto golpeó a Japón, incluyendo la capital Tokio, oscureciendo un ánimo ya sombrío por débiles datos económicos y agitación en Arabia Saudita.

El sismo se produjo justo antes del cierre de las operaciones en la bolsa de Tokio. El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cerró con un mínimo en cinco semanas, un 1,7% a la baja en la jornada.

El índice Hang Seng de Hong Kong retrocedió más de un 1,8%, y los futuros del Nikkei en Singapur bajaron más de un 3%. A las 0650 GMT, los futuros del Nikkei a junio perdían un 2,8%, a 10.075 puntos.

El sismo de magnitud 8,9 sacudió edificios en Tokio, causó "muchos heridos", al menos un incendio y desencadenó un tsunami de cuatro metros, reportó la cadena de televisión NHK y testigos.

El yen extendió sus pérdidas contra el dólar luego del sismo, retrocediendo a 83,29 unidades contra la moneda estadounidense comparado con 82,80 antes del terremoto.

En las materias primas, el crudo Brent cedía US$2 dólares hacia US$113 dólares este viernes luego de que un comienzo calmado del planeado "día de la ira" en Arabia Saudita redujo el temor de que la agitación se extienda en el principal exportador de crudo del mundo.

A las 0721 GMT, el crudo Brent en Londres cedía US$2, a US$114,43 el barril. Este tocó un máximo en dos años y medio de US$119,79 el 24 de febrero cuando las protestas se extendían en Libia, interrumpiendo su producción de crudo.

La inflación china en febrero continuó cerca de un 5%, sugiriendo que se necesita un mayor ajuste monetario, lo que se sumó a la incertidumbre.

El índice MSCI de acciones asiáticas fuera de Japón cedía un 1,4%, extendiendo su declive en más de un 3% en la semana debido a que nuevos brotes de violencia en Oriente Medio mantuvieron nerviosos a los mercados.

El cobre en Shanghái rebotó, pero va en camino a reportar su mayor declive semanal desde mayo del 2010, mientras que los futuros del mental rojo en Londres se dirigen a su peor semana desde junio pasado, arrastrados por la preocupación de que los altos precios del petróleo estén golpeando a la economía global.

En los mercados de monedas, el euro continuaba débil tras sufrir su mayor caída diaria contra el dólar en un mes, y podría sufrir pérdidas adicionales si una cumbre de la zona euro no logra reducir la inquietud sobre la deuda soberana.