Hong Kong. Las bolsas de Asia revirtieron ganancias este viernes y quedaban planas en medio del persistente nerviosismo de los inversores, que esperan los datos de empleo en Estados Unidos entre temores sobre la perspectiva económica estadounidense y global.

La confianza de los inversores era frágil pero las mineras ganaron terreno luego de que Australia llegó a un acuerdo con las compañías del sector sobre un impuesto a sus "super ganancias".

"La economía de Estados Unidos no se ve tan bien. Wall Street tuvo una sesión irregular y es difícil predecir tendencia, pero está empezando a parecerse un poco a un mercado bajista", dijo Koichi Ogawa, jefe de cartera de Daiwa SB Investments.

"Hubo algunas ventas agresivas ayer por parte de inversores extranjeros, pero parece haber desaparecido hoy. Sin embargo, si el Nikkei cae por debajo de los 9.000 puntos empezará a verse muy mal", agregó.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cerró ligeramente firme tras una sesión en la que alternó alzas y bajas, ayudado por una apreciación del euro que disparó coberturas cortas en los principales papeles del mercado que el jueves habían tocado mínimos de varios meses.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas, que ha perdido 4% en la semana, estaba plano tras haber trepado hasta 1% más temprano.

El índice Thomson Reuters para compañías mineras en Asia Pacífico subía 1,36% tras el acuerdo impositivo alcanzado en Australia. El nuevo impuesto a la renta de los productores de recursos naturales se fijará en 30%, contra una tasa previa del 40%.

Los inversores están esperando el reporte de empleo que se conocerá más tarde y que mostraría un descenso de 110.000 empleos, la primera caída en el año, de acuerdo a una encuesta de Reuters.

Un reporte mejor que el esperado podría disparar una racha de coberturas en corto y ayudar a un rebote en las bolsas antes de un fin de semana largo en Estados Unidos.