Sidney. Las bolsas asiáticas cayeron este viernes y el yen amenazaba con tocar mínimos de 15 años tras decepcionantes datos económicos en Estados Unidos que reforzaron temores sobre un crecimiento tambaleante en la mayor economía del mundo.

Los inversores que buscaban razones para moverse con cautela encontraron respaldo en los datos que mostraron la primera contracción en un año en el índice manufacturero de una región inestable y que los pedidos de beneficios por desempleo en Estados Unidos están en máximos de 9 meses.

"La inflación ya no es el temor, todo el foco ha girado hacia la estanflación y la deflación" sostuvo un analista.

Eso reavivó temores de que Estados Unidos podría estar volviendo a caer en una recesión, o una recesión de "doble caída", y acercó a los inversores a activos menos riesgosos como el oro, el yen, y los bonos soberanos estadounidenses y japoneses.

"La inflación ya no es el temor, todo el foco ha girado hacia la estanflación y la deflación", dijo un operador del mercado de dinero en Singapur. "El verdadero temor es el crecimiento y no se lo ve bien. En Estados Unidos, la desaceleración en China, y Japón tampoco muestra buenos números", agregó.

La mayoría de los inversores están de acuerdo.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio perdió un 2% ante la apreciación del yen contra el dólar, aunque las expectativas de que el Banco de Japón relajará la política monetaria volvieron a limitar las caídas.

Los rumores acerca de que el Gobierno podría intervenir para debilitar al yen mantenían a la moneda japonesa relativamente lejos del mínimo en 15 años que tocó la semana pasada a 84,72 unidades por dólar. El dólar se negociaba a 85,30 yenes, perdiendo un 0,1%.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas perdía un 0,7%, liderado por las acciones australianas ante el riesgo de que las elecciones del sábado no arrojen un ganador claro.

Sin embargo, para la semana, el índice iba camino a registrar una modesta ganancia del 0,3%, pero aún estaba lejos de recuperar la caída del 2,9% que sufrió la semana previa al incrementarse los temores acerca del crecimiento.

En Sidney, la compañía minera BHP Billiton perdió un 1% y Rio Tinto cayó un 2,2%, golpeadas por rumores de que su planeada operación conjunta para producir hierro podría fracasar.

BHP también sufría por su oferta hostil de US$39.000 millones por el fabricante canadiense de fertilizantes Potash Corp, que podría ser la mayor adquisición corporativa en el año.