Singapur. Las bolsas asiáticas perdieron terreno este martes gracias a que la cautela sobre la economía global llevó a los inversores a recoger beneficios tras ganancias recientes, mientras que el euro caía luego de que un reporte renovó los temores sobre los bancos europeos.

Las preocupaciones sobre el ritmo de la recuperación económica global persistían incluso luego de que los datos de manufactura y empleo en Estados Unidos conocidos la semana pasada alejaron temores de que la mayor economía mundial podría volver a caer en una recesión.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas caía 0,37%, pero todavía acumula una subida de casi 5% este mes, gracias a que el fuerte crecimiento en la región contrarresta parcialmente las preocupaciones sobre la debilidad en las economías desarrolladas.

El apetito de los inversores por activos de riesgo ha revivido tras los datos de empleo que el viernes ofrecieron un rayo de esperanza sobre la economía de Estados Unidos. Aunque el empleo cayó por tercer mes consecutivo, el descenso fue mucho menor al esperado.

Pero otro reporte mostró este viernes que el crecimiento en el crucial sector de servicios de Estados Unidos tocó su mínimo en siete meses, resaltando la debilidad de la economía.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cayó 0,8% en medio de una toma de beneficios tras cuatro sesiones de grandes ganancias y mientras la apreciación del yen mostraba pocas señales de estar cediendo, pero el referencial logró mantenerse por encima de su promedio de movimiento de 25 días.

El euro caía 0,6%, a US$1,2797, luego de que un reporte del diario Wall Street Journal avivó temores sobre la viabilidad de los bancos europeos.

Según el reporte, las recientes "pruebas de tensión" sobre la fortaleza de los principales bancos subestimó las tenencias por parte de algunos de ellos de deuda soberana potencialmente riesgosa.

El euro tocó un picó de tres semanas este lunes.

El yen se mantenía mayormente firme contra el dólar, cerca del máximo de 15 años que tocó recientemente, pues los inversores siguen comprando monedas consideradas seguras, como la divisa nipona y el franco suizo.

El oro al contado retrocedía 20 centavos, a US$1.249,35 la onza, al desaparecer una tendencia compradora temprana y al retroceder el euro contra el dólar.

El precio del petróleo caía más de un dólar por barril, extendiendo pérdidas mientras el dólar se apreciaba contra otras monedas y la tormenta tropical Hermine no amenazaba las instalaciones petroleras en el Golfo de México.