Hong Kong. Una ola de ventas en los bonos soberanos globales llevó el miércoles a las bolsas de Asia a mínimos en dos semanas y el dólar se debilitaba por las inquietudes sobre el déficit comercial de Estados Unidos.

Los bonos han sido una de las clases de activos con mejores rendimientos en los últimos años gracias a las medidas de estímulo adoptadas por los bancos centrales del mundo, pero han comenzado a surgir señales de que los inversores están cansados ​​de perseguir rendimientos cada vez más reducidos.

Luego de que los rendimientos de los bonos subieron fuertemente de Alemania a Australia en los últimos días, los mercados de valores comenzaron a vacilar.

Un índice clave de acciones asiáticas ha caído un 3% tras tocar un máximo de más de siete años el 29 de abril.

El miércoles, el índice MSCI de acciones asiáticas fuera de Japón restaba un 0,8%, mientras que las acciones australianas cerraron con una baja de un 2,3%.

Los participantes del mercado se esforzaban por comprender las ventas simultáneas en los mercados de deuda de la zona euro y Estados Unidos y en las acciones globales, sumado al repunte de las materias primas.

La agitación parecía haber sido provocada por el alza persistente en los rendimientos de los bonos alemanes, avivada por los temores a un default de la deuda de Grecia y posiciones excesivamente largas en la deuda europea.

"La ola de ventas actual en bonos parece haber sido impulsada por la evolución de los mercados de la zona euro", dijo Ashish Agrawal, estratega de mercados emergentes de Credit Suisse en Singapur.

Pero Agrawal también señaló que las políticas monetarias en general se han vuelto más favorable al crecimiento, lo que podría ayudar a que otras clases de activos escapen a la influencia bajista de los bonos.

"Si las perspectivas de crecimiento se mantienen intactas, será demasiado pronto para concluir que esta debilidad en los bonos tendrá un impacto en otras clases de activos, como las acciones", dijo Agrawal.

El martes en Estados Unidos, el promedio industrial Dow Jones cayó un 0,79%, mientras que el S&P 500 perdió un 1,18% y el Nasdaq bajó un 1,55%. El índice FTSEurofirst 300 de las principales acciones europeas retrocedió un 1,6%.

Un amplio rebote en las materias primas llevó a los precios del petróleo y el cobre a subir a sus niveles más altos en lo que va de este año.

El crudo Brent de Londres ha rebotado casi un 50% desde su mínimo de enero, para cotizar a 68,28 dólares por barril. Los futuros del petróleo en Estados Unidos no se quedaban atrás en US$61,41 por barril.

En los mercados de divisas, el dólar era menos afortunado luego de que una ampliación inesperadamente fuerte del déficit comercial de Estados Unidos sugirió que la economía podría haberse contraído en el primer trimestre.

El índice dólar, que sigue el desempeño del billete verde frente a seis divisas importantes, llegó a caer hasta 94,877, y el miércoles se situaba en 84,136.

Frente a la moneda japonesa, el dólar bajaba a 119,94 yenes. El euro rebotaba a US$1,1214, desde su mínimo del martes de US$1,1066 unidades.