SIDNEY. Las bolsas de Asia extendieron este viernes las ganancias de la víspera, pero las subidas fueron limitadas, mientras se aguardaban los datos de empleo en Estados Unidos para tener señales sobre una posible caída de la mayor economía mundial en una segunda recesión.

Los inversores aguardaban con mejor humor el reporte estadounidense de empleo, que se conocerá a las 1230 GMT. Datos manufactureros sorpresivamente altos esta semana, despejaron parte de los temores de un crecimiento tambaleante, pero los inversores no están del todo convencidos.

Sin embargo, algunos advirtieron que el pesimismo podría ser exagerado.

"Los participantes del mercado han estado tomando posiciones desde hace un tiempo para prepararse para una recuperación débil en Estados Unidos. Cualquier sorpresa alcista en los datos de empleo podrían mover el mercado", dijo Daisuke Karakama, economista de mercado de Mizuho Corporate Bank.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas subía un 0,45%. El índice Nikkei de la bolsa de Tokio ganó un 0,6%, pero aún acumula un retroceso de más del 13% en lo que va del año.

Las acciones de Sony Corp se las arreglaron para subir pese a los temores en torno a la economía, con una ganancia del 2,4% luego de que la compañía dijo que ampliará su servicio de video por demanda en Europa.

El mercado laboral de Estados Unidos habría perdido 100.000 puestos en agosto según los pronósticos, y la tasa de desempleo habría trepado al 9,6%.

Como suele suceder, un dato malo podría asestar un duro golpe a los activos considerados más dependientes de un fuerte crecimiento económico, como acciones y materias primas, al tiempo que impulsaría a los bonos soberanos.

Resaltando la angustia acerca del crecimiento de Estados Unidos, monedas tradicionalmente consideradas refugios seguros se mantenían cerca de máximos recientes.

El yen estaba clavado cerca de máximos de 15 años contra el dólar, mientras el franco suizo trepaba a cerca de niveles récord contra el euro.

Los precios de las materias primas apenas se movían. El oro al contado mostraba poco cambio, a US$1.251,25  la onza, y el petróleo perdía un 0,3 %, a US$74,80 por barril.