Singapur.  Las bolsas de Asia subieron este lunes a su máximo nivel en más de dos años en respuesta a alentadores datos económicos reportados en Estados Unidos, en tanto el dólar recuperaba algo de terreno tras caer a mínimos de cinco meses contra el euro.

Las expectativas de que la Reserva Federal deberá recurrir a una mayor relajación monetaria para apoyar a la economía pesaban sobre el dólar, que retrocedió ante varias monedas pero se apreció frente al yen por especulaciones de que Tokio podría volver a vender su moneda para limitar su apreciación.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas subía un 1,15%, tras tocar su nivel más alto desde junio del 2008.

En Tokio, el referencial Nikkei ganó un 1,39%, su mayor subida diaria en una semana, impulsado por los exportadores tras el alza del viernes en Wall Street. Pero los operadores dijeron que nuevas subidas serían limitadas por la persistente apreciación del yen contra el dólar.

Reportes económicos sobre los pedidos de bienes durables en Estados Unidos y las ventas de viviendas mostraron cifras variadas el viernes, pero los operadores se focalizaron en un aumento del gasto corporativo en agosto como última señal de una recuperación firme.

Wall Street cerró con un alza de casi el 2%, poniendo a las acciones estadounidenses camino a su cuarta semana de ganancias.

Pero flojos datos de venta de viviendas y señales de que el crecimiento manufacturero se está frenando reforzaron la idea de que la Fed podría dar más respaldo monetario para apoyar la economía.

El dólar recuperó este lunes algo del terreno perdido contra el yen, pero retrocedía ante otras monedas asiáticas.

Con el final del primer semestre fiscal aproximándose en Japón, para algunos el dólar podría sufrir una presión vendedora contra el yen, aunque otros dijeron que podría ser contrarrestado por ventas de yenes relacionadas con el lanzamiento de fondos mutuales japoneses.

El dólar se mantenía estable a 84,30 yenes por encima del mínimo el viernes a 84,12.

Pero la divisa estadounidense cayó a un mínimo de ocho meses contra una canasta de monedas, mientras las especulaciones sobre próximas medidas de la Fed la mantenían bajo presión.

El euro se mantenía US$1,3468 y parecía enfrentar un nivel de resistencia a US$1,35.

El precio del petróleo estaba estable, negociándose cerca de un máximo de dos semanas alrededor de US$77  por barril luego de que el crudo y las materias primas recuperaron el favor de los inversores gracias al dólar débil.