Tokio. Las bolsas en Asia subían este miércoles, con el apetito de riesgo fortalecido tras conocerse datos económicos en Estados Unidos y Europa que mejoraron las perspectivas de crecimiento mundial, pero las ganancias del euro fueron breves por el temor sobre la crisis de deuda europea.

El índice MSCI de acciones asiáticas excluyendo a Japón llegó a subir hasta un 0,9% a su mayor nivel en casi un mes, antes de recortar ganancias para registrar un alza de un 0,6%. El sector de materias primas exhibía el mejor desempeño del referencial.

El índice regional cayó un 18% en el 2011, muy por debajo del rendimiento del índice S&P 500 de Wall Street, que finalizó el año prácticamente sin cambios, y de un declive de un 11% en el índice FTSEurofirst 300 de principales acciones europeas.

En Japón, el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio trepó a un máximo de cierre en tres semanas de un 1,2%, pero las acciones en Hong Kong y Shanghái iban a la zaga, con un volumen de negocios mediocre que sugiere que los inversionistas están cautelosos, absteniéndose de perseguir a los recientes avances y recogiendo ganancias.

Datos publicados este martes mostraron que la actividad de manufactura en Estados Unidos creció a su mayor ritmo en seis meses en diciembre, mientras que la actividad de construcción en el país subió a un máximo en casi un año y medio en noviembre.

Por su parte, el desempleo en Alemania cayó bruscamente a su nivel más bajo en dos décadas, aliviando la preocupación de que la crisis de la deuda en la zona euro esté frenando al crecimiento global.

En los mercados de divisas, el euro cedía un 0,1% a alrededor de US$1,3035 después de registrar en la jornada anterior su mayor repunte diario en casi dos meses a US$1,3077 tras el reporte de datos optimistas. La moneda europea tocó el 29 de diciembre su mínimo en el 2011 de US$1,2856 dólares.

El euro también cedió un 0,1 por ciento contra el yen por debajo de 100 unidades, pero lejos de su nivel de 98,71 yenes que tocó el lunes, su nivel más bajo desde finales del 2000.

Los precios del petróleo cayeron, pero aún continúan en gran parte apoyados por las preocupaciones sobre interrupción de suministro como consecuencia de las tensiones crecientes entre Irán y Occidente.

La volatilidad se mantendrá en el 2012 dada la incertidumbre sobre el curso de la crisis de la deuda de la zona euro y su impacto en la economía global, pero no será tan fuerte como lo fue en 2011, a menos que surjan importantes riesgos a la baja que no han sido previstos.

"La estructura básica no ha cambiado desde el 2011, es decir, los países desarrollados se verán debilitados por la crisis de la deuda de la zona euro (...) mientras que los países en desarrollo se las arreglarán por estimular la demanda interna, apoyando las exportaciones de los países industrializados", dijo Makoto Noji, estratega senior de SMBC Nikko Securities.