Hong Kong. Las bolsas asiáticas subieron este viernes a un máximo de cuatro meses, en una sesión en que varios inversores se apoyaron en datos económicos positivos para aprovechar oportunidades y con un cambio de postura hacia el riesgo que frenó la apreciación del yen.

La desventaja del rendimiento del yen ha estado creciendo esta semana, tras las sorpresas por datos económicos positivos en Estados Unidos y Australia, dando a los operadores un incentivo para unirse a cualquier venta masiva de la moneda.

Este jueves se conoció que la cifra de pedidos de beneficios por desempleo en Estados Unidos cayó a un mínimo de dos meses.

China anunció este viernes un crecimiento de sus importaciones mejor que el esperado en agosto, lo que indicaría un posible rebote en la demanda doméstica, y un aumento del 34,4% anual en las exportaciones.

Sin embargo, la toma de riesgos no ha sido abrumadora. Los economistas siguen recortando los pronósticos económicos para Estados Unidos, los ejecutivos corporativos se muestran cautelosos, y algunos de los bancos europeos podrían necesitar más capital pronto.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cerró con un alza del 1,6%, siendo Fast Retailing y Canon Inc las mayores subidas del índice. El Nikkei está en camino a su mayor ganancia semanal desde la semana del 11 de julio.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas subía un 0,17% tras haber tocado más temprano su máximo desde el 4 de mayo liderado por el sector tecnológico.

El índice acumula una ganancia de casi el 11% en el trimestre, en camino a su mayor subida desde el tercer trimestre del 2009.

El yen sufrió por el cierre de apuestas de corto plazo sobre la moneda por parte de operadores, adelantándose a su declive.

El dólar se apreció un 0,5%, a 84,23 yenes, alejándose del mínimo en 15 años que tocó el miércoles a 83,32 yenes, aunque más tarde se negociaba a 83,90 yenes.

El crudo estadounidense se encarecía un 1,75%, a US$75,55 por barril, luego de que una fuga obligó a cerrar un oleoducto que abastece de petróleo canadiense a las refinerías del Medio Oeste de Estados Unidos.