Hong Kong. Las bolsas de Asia treparon este lunes a su nivel más alto en dos años, impulsadas por el interés en mercados emergentes, mientras el dólar se apreciaba tras las ventas masivas de la semana pasada pese a especulaciones de que la Reserva Federal inyectará fondos.

El dólar seguía cerca de un mínimo de ocho meses contra una canasta de monedas, con cada vez más expectativas de que la Fed recurrirá a una segunda ronda de compra de bonos antes de fin de año para apoyar la economía de Estados Unidos.

En contraste, la actividad manufacturera china se mantuvo sorpresivamente bien, manteniendo a los inversores confiados sobre las perspectivas de la región y empujando al índice MSCI de acciones asiáticas fuera de Japón a su nivel más alto desde junio del 2008.

"Las continuas compras de extranjeros, en medio de la reciente debilidad del dólar y una preferencia creciente por las acciones de los mercados emergentes, ha elevado al mercado a un nuevo máximo", dijo Lee Jin-woo, analista de mercado de Mirae Asset Securities en Seúl.

El índice Nikkei de la bolsa de Tokio perdió 0,25%, en una sesión con altibajos antes de conocerse el martes la decisión del Banco de Japón sobre política monetaria.

El dólar se apreció contra el yen en un repunte por coberturas de posiciones cortas, mientras la moneda japonesa retrocedía contra otras divisas cuando inversores desarmaban posiciones largas en yenes antes de la reunión del banco central nipón.

Los operadores no esperan que el Banco de Japón haga cambios sustanciales a su política pero se abstendrán de efectuar apuestas fuertes sobre el yen antes de las reuniones de bancos centrales en Gran Bretaña y la Unión Europea, así como del reporte de empleo de septiembre en Estados Unidos.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas, que acumula seis semanas consecutivas de ganancias, subía un 0,7%, a 453,27 puntos, tras tocar un pico diario a 455,46. El subíndice del sector energético lideraba el alza, respaldado por los precios firmes del petróleo.

El índice Hang Seng de Hong Kong lideró a las bolsas en la región con un alza del 1,4%, respaldado por una subida de casi el 5% en las acciones de la petrolera CNOOC Ltd.

El precio del crudo estadounidense seguía cerca de un máximo de dos meses a US$81  por barril, habiendo ganado US$5 la semana última por la debilidad del dólar.

La posibilidad de una inyección significativa de dinero barato al sistema financiero por parte de la Reserva Federal daba soporte a los precios del oro.

El metal precioso al contado se negociaba con un alza del 0,2%, a US$1.317,55 la onza, tras tocar un nuevo máximo este viernes a US$1.320,80.