Tokio. Las bolsas en Asia caían este miércoles en momentos en que la inquietud sobre la desaceleración económica en China enfriaba el optimismo generado por un pronóstico más optimista para la economía estadounidense.

El referencial MSCI de acciones asiáticas no japonesas bajaba un 0,5%, liderado por el declive de las acciones en Hong Kong, Shanghái y Australia.

El índice pan-asiático ha subido cerca de un 12% en lo que va del año y hasta un 25% desde los mínimos que tocó a principios de octubre, cuando los temores sobre una crisis financiera de la zona euro estaban en su apogeo.

En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio cayó un 0,5%, alejándose desde un máximo en ocho meses y medio que tocó este lunes.

Algunos ven el retroceso como un ajuste a una tendencia alcista en vigor desde principios de octubre, y un precursor de subidas adicionales.

"El mercado está atrapado en un tira y afloja entre las preocupaciones sobre la desaceleración de China y las expectativas de una flexibilización monetaria para apoyar el crecimiento", dijo Hirokazu Yuihama, estratega de Daiwa Capital Markets en Tokio.

"Las bolsas de Asia en general han subido sin ningún problema importante desde los mínimos de octubre, por lo que existe naturalmente un incentivo para recoger ganancias, pero yo lo veo como una fase de consolidación para fijar nuevas posiciones largas", agregó.

En los mercados de divisas, el euro tocó un máximo en una semana y media de US$1,3284. El índice dólar, que sigue el desempeño del billete verde frente a seis divisas importantes, bajaba un 0,2%.

Esto ayudó a que el oro al contado subiera un 0,2%, a US$1.653 la onza. El cobre se fortalecía un 0,4% a US$8.468 la tonelada por compras técnicas tras haber caído a un mínimo en más de una semana en la sesión anterior por las preocupaciones sobre la demanda china.

El petróleo se recuperaba este miércoles después de ceder casi un 2% el día anterior cuando Arabia Saudita trató de frenar una subida de precios que ha amenazado la economía mundial.

El crudo Brent de Londres ganaba un 0,3% a US$124,48 el barril, mientras que el petróleo estadounidense avanzaba un 0,5%, a US$106,57 el barril.