Buenos Aires. Los bonos de Argentina avanzaban y el llamado riesgo país caía el lunes, después de que el gobierno concluyera un trámite ante el regulador bursátil estadounidense para lanzar un millonario canje de deuda impaga, una operación clave para el regreso a los mercados globales.

Tras el visto bueno de la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por su sigla en inglés), autoridades económicas Argentina dijeron que el país espera lanzar el canje de títulos incumplidos por US$20.000 millones en dos o tres semanas.

En la apertura de los mercados, el riesgo país de Argentina, medido por el índice EMBI+ de JP Morgan, caía 18 puntos a 659 unidades, a niveles de inicios de enero.

Esto en medio de la expectativa por la operación que prevé canjear deuda impaga remanente de la reestructuración del 2005, realizada cuatro años después de que Argentina declarara una histórica cesación de pagos por unos 100.000 millones de dólares.

Los bonos soberanos de Argentina subían el 0,9% promedio el lunes, liderados por los 'Disc' en dólares y los 'Par' también en dólares.

"Ahora vamos a tratar de darle una solución definitiva" a la deuda impaga, dijo el lunes el ministro de Economía de Argentina, Amado Boudou, al hablar con una radio desde el balneario mexicano de Cancún, donde se realiza una asamblea de gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

"Arreglar con todos los acreedores. Eso es lo que estamos tratando de hacer", añadió Boudou a Radio 10.

El país sudamericano busca normalizar sus relaciones con el mundo financiero internacional en momentos de estrechez fiscal, para así regresar al mercado voluntario de crédito y cubrir sus necesidades de financiamiento.

Si bien los detalles de la oferta de canje a los inversores en títulos del país aún no se han hecho públicos, se espera que el gobierno presente propuestas diferenciadas a tenedores de deuda minoristas y a institucionales.

El diario La Nación reportó que los primeros recibirán un bono 'Par' y los correspondientes cupones atados al crecimiento económico, y además se les reconocerán los intereses vencidos desde 2005, tanto del bono 'Disc' como de los cupones atados del Producto Interno Bruto (PIB).

En compensación, Argentina les entregaría un bono Global 2013.

Los tenedores institucionales, en tanto, recibirían un bono 'Disc' y cupones atados al crecimiento, y además se les reconocerán intereses vencidos, tanto del 'Disc' como de los cupones PIB, pero con un bono Global 2017.

El gobierno busca recaudar con el canje dinero por US$1.000 millones mediante la colocación de nuevos títulos, aunque según el diario esa operación podría hacerse en forma separada.

Durante el 2010, Argentina debe afrontar obligaciones de deuda por unos US$15.000 millones.

El gobierno de la presidenta Cristina Fernández dice que 50% de los tenedores de bonos incumplidos llamados 'holdouts' se ha comprometido a entrar en la reapertura de reestructuración de deuda.

Una tasa de aceptación de más del 60% sería considerada un éxito.

Boudou dijo recientemente que a los tenedores minoristas de bonos -como los pensionados en Italia- que compraron los bonos cuando estaban a buen precio, se le ofrecerán condiciones ligeramente mejores que a los inversores institucionales, que podrían haber comprado deuda barata después de la declaración de la moratoria.

La reestructuración de deuda argentina está siendo manejado por los bancos Barclays Plc, Citigroup Inc. y Deutsche Bank AG.

Analistas dicen que uno de los problemas de la operación será la tasa de interés que se deba afrontar con la emisión de nuevos bonos, ya que el gobierno quiere que sea de un dígito, pero el riesgo país forzaría a que sea más alta.

Entre los países sudamericanos, el riesgo país argentino, que mide el diferencial entre los bonos argentinos y la deuda del Tesoro estadounidense, está por debajo del de Ecuador y Venezuela, pero muy por encima del de Brasil.

El riesgo país de Argentina alcanzó su máximo histórico en julio del 2002, cuando tocó los 7.174 puntos, y un valor mínimo de 180 unidades a inicios del 2007.

Los bonos argentinos acumulan en lo que va de marzo una ganancia promedio del 9%, luego de sufrir durante los dos primeros meses del año una baja del 10%.