La adjudicación de los Bonos Pdvsa 2022 a la banca pública venezolona alcanzó alrededor de US$1.000 millones de dólares, y en total los organismos del Estado se quedaron con aproximadamente 35% de la emisión, según fuentes del alto gobierno.

De esta forma, el Ejecutivo tiene en las tesorerías de sus instituciones bancarias una serie de títulos en dólares que pueden ser transados tanto en el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) como en la Bolsa Pública de Valores Bicentenaria.

Estos instrumentos son el insumo necesario para darle vida a estos mecanismos de mercado controlados por el Ejecutivo y así conseguir una ventana para el flujo de dólares hacia la economía, sin tener que usar los ingresos generados durante el año por la venta de petróleo.

Con la disponibilidad de estos papeles se proyecta un mayor volumen de transacciones en el mercado de deuda, a través del cual los empresarios pueden acceder a dólares a un precio cercano a los 5,30 bolívares fuertes, que hasta ahora ha sido la cotización de la moneda estadounidense en el Sitme.

Los técnicos del Gobierno aspiran a que este acceso más fluido a las divisas, sin tener que llevar a cabo los trámites de Cadivi, y a un precio razonable dentro de los parámetros legales, podrá influir para bajar las presiones existentes sobre la inflación que

En el primer mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor sumó 2,7%.

La mayor cifra entregada a algún ente privado fue asignada a las empresas de los sectores considerados como prioritarios: US$20 millones de dólares.

Los resultados de la colocación han generado un debate entre los manejadores de las políticas de endeudamiento de Pdvsa y de la República, porque surgen algunas dudas sobre lo exitosa que resultó.

"¿Cómo que no fue exitosa si pidieron el triple de lo que ofrecimos?", se preguntan los técnicos encargados de la operación, a lo que le contestó un técnico de la Oficina de Deuda de Petróleos de Venezuela: "Fue demasiado cara".

Este fue el principal debate que se dio a lo interno del equipo económico entre el ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, y el titular de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani.

La discusión persiste, porque más allá de la colocación de los US$3.000 millones del Bono 2022, están los altos pagos que tendrá que hacer la nación en los próximos diez años por esta operación.

Un cupón de 12,75% resultó ser un gran estímulo en una economía hambrienta de divisas y de instrumentos que ayuden a combatir la inflación, de allí que los inversionistas se volcaron a solicitar el papel de la petrolera.

Sin embargo, la mayor cifra entregada a algún ente privado fue asignada a las empresas de los sectores considerados como prioritarios: US$20 millones.

El cuestionamiento de fondo a la emisión se basa en las condiciones en que fue realizada, ya que operaciones de la misma naturaleza, de empresas de menor fortaleza y tradición en el mercado de deuda, ofrecieron menores intereses y sin embargo fueron exitosas.

A manera de comparación, se puede señalar que los títulos emitidos por la estatal petrolera colombiana Ecopetrol pagan un rendimiento de 7,67% -bastante lejos del 12,75% ofrecido por Pdvsa- que a fin de cuentas fue utilizado para "comprar confianza", según los analistas del mercado.

Al evaluar el costo-beneficio de comprar deuda a una de las principales empresas petroleras del planeta, dispuesta a pagar altos intereses en un mercado donde el barril de petróleo se mueve entre US$90 y US$100, la recomendación es "meterse en el negocio", más allá de las críticas a la gestión de Pdvsa.

Las características del papel dan la sensación de que se está ante una deuda muy riesgosa; sin embargo, el historial de pago de los compromisos financieros que tienen Pdvsa y la República genera seguridad al inversionista.

Los costos de la emisión para la estatal petrolera alcanzan los US$382,5 millones al año. Esto implica que al vencimiento del Bono 2022, Pdvsa habrá pagado US$3.000 millones en capital y aproximadamente US$3.825 millones en intereses.

La operación total costaría un poco más de US$6.800 millones, además de hacer que el escenario de futuras emisiones de deuda de Pdvsa tengan un piso muy alto en intereses.

Esta emisión también marca, de alguna forma, los rendimientos que debería pagar la República a la hora que decida incursionar en los mercados de deuda.

Los promotores de la colocación argumentan que las necesidades de caja del gobierno imponían la operación.

Asimismo, señalan que el alto cupón era la llave para el enamoramiento del inversionista que, requiriendo divisas y teniendo el papel, puede voltearse al mercado secundario y vender a 80% del facial del papel, con lo que conseguirá un tipo de cambio implícito cercano los Bs.F. 5,43.

Por otra parte, agregan que si los organismos del Estado se quedan con el 35% de la emisión, el costo del financiamiento baja a 8% por la vía de mecanismos contables.

Mientras, al interior del gobierno unos celebran y otros se preocupan por la salud financiera del país.