Londres. Los rendimientos de los bonos del gobierno italiano rondaban niveles insostenibles este martes, antes de una votación parlamentaria sobre las finanzas públicas que podría derribar al Gobierno de la tercera economía de la zona euro.

El primer ministro Silvio Berlusconi ha negado que vaya a dimitir, aunque sus planes se enfrentan a la disidencia de varios parlamentarios de su partido. La oposición de centroizquierda ha dicho que prepara una moción de censura que presentará incluso si Berlusconi sobrevive a la votación de este martes.

Las oscilaciones en la curva de rendimiento de la deuda italiana y la ampliación de la brecha entre los precios que los tenedores de bonos demandan por la deuda italiana y los que los potenciales compradores están dispuestos a pagar muestran señales similares a las vistas en Portugal, Grecia e Irlanda antes de que debieran ser rescatados.

La curva de rendimiento de los bonos italianos de dos y 10 años estaba en su nivel más plano desde la crisis financiera del 2008 en torno a 55 puntos básicos, mientras que los rendimientos de los papeles a cinco años estaban más altos que los de los bonos a 10 años, reflejando los temores de los inversores a no recibir su dinero de vuelta.

En un mercado que funciona normalmente, los inversores exigen una prima de riesgo más alta por los bonos de mayor plazo que por los de menor plazo.

Y en un signo de una liquidez cada vez más escasa, el diferencial de compra/venta para el bono BTP septiembre 2021 estaba en su nivel más amplio desde inicios de agosto en torno a 60 puntos básicos, un nivel que no se veía desde que el Banco Central Europeo comenzó a comprar deuda italiana y española en agosto.

"Ahora estamos alcanzando niveles realmente muy peligrosos (...) En los bonos 10 años, estamos por sobre los niveles de rendimiento donde Portugal, Grecia e Irlanda emitieron sus últimos bonos", dijo el estratega de ING Alessandro Giansanti.

"Si superamos el 7% será un desafío completamente diferente para Italia encontrar compradores no locales", agregó.

El rendimiento del bono italiano a 10 años subió hasta un máximo del 6,74% antes de ceder levemente a un 6,65%, mientras que el papel a dos años cotizaba en un 6,10%, con pocas variaciones en el día.

La rentabilidad del BTP a 10 años respecto a los bonos de referencia alemanes Bund se mantenía cerca de sus máximos de 16 años en torno a 481 pb.