Nueva York. Los precios de los bonos del Tesoro estadounidense subían este viernes ante una baja de las acciones y una renovada búsqueda de activos seguros, al reactivarse el temor a que la crisis de deuda europea tenga un impacto significativo en la economía mundial.

No obstante, las alzas eran limitadas por la renuencia de los inversores a seguir bajando los rendimientos de los bonos más allá de sus actuales mínimos históricos antes de unas subastas de deuda por US$66.000 millones previstas para la semana del 12 de septiembre.

El temor a un recrudecimiento de la crisis europea se profundizó tras conocerse la renuncia de uno de los consejeros más importantes del Banco Central Europeo, Juergen Stark.

"La renuncia de Stark genera nuevas inquietudes en un momento en el que ya había preocupaciones sobre lo que irá a pasar", dijo Guy LeBas, estratega de Janney Montgomery Scott en Filadelfia.

Mientras, el bono a 10 años subía 7/32 en precio y rendía un 1,96% frente al 1,98% alcanzado al cierre del jueves. La tasa de este papel cayó a inicios de la semana a un 1,908%, un mínimo en 60 años.

Las alzas en los precios de los bonos eran frenadas también por la posibilidad de que un ambicioso plan del presidente Barack Obama para generar empleos provoque un aumento en la carga de la deuda estadounidense.

Los rendimientos han caído en los últimos días ante las señales de un deterioro de la economía estadounidense y expectativas de nuevas medidas de alivio monetario por parte de la Reserva Federal.

La próxima semana, el Tesoro venderá US$32.000 millones en bonos a tres años, US$21.000 millones en deuda a 10 años y otros US$13.000 millones en bonos a 30 años.

El papel a 30 años subía 1/32 en precio y rendía un 3,31%.