Hace dos años, IFC trató algo que nunca se había hecho en la República Dominicana. En un intento por aumentar el acceso al financiamiento de los empresarios y los compradores de viviendas, esta entidad del Grupo del Banco Mundial que se ocupa del sector privado se convirtió en el primer organismo internacional que emitió un bono en moneda local a fin de recaudar dinero de los fondos de pensiones dominicanos para desarrollar el sector privado en el país.

4513

 

El "bono Taino" de IFC, como se le conoce, recaudó 390 millones de pesos (unos US$10 millones) que la Corporación invirtió en dos instituciones locales. En 2015, Fondesa espera entregar US$76 millones en préstamos a personas de las zonas rurales y Asociación La Nacional planea otorgar 10.000 hipotecas a plazo fijo para compradores de viviendas de ingreso bajo y moderado.

Debido a que las instituciones recibieron préstamos en pesos en lugar de una moneda extranjera, sus clientes no tienen que preocuparse de que los pagos aumenten por las fluctuaciones del tipo de cambio. Y como los créditos eran a un plazo más largo que los que estaban disponibles en el mercado, sus prestatarios tampoco tienen que inquietarse por el aumento de las tasas de interés.

Pero quizás el mayor beneficio de la emisión de bonos fue el impacto en la infraestructura financiera del país, o sea los "mercados de capitales" que ayudan a trasladar el dinero de donde está disponible a donde se necesita.

Los tres años que se demoró IFC en preparar la emisión de bonos —que incluyó el trabajo con el gobierno, los organismos reguladores, los operadores del mercado de capitales, los inversionistas y las dos instituciones financieras locales— allanaron el camino para que otros sigan su ejemplo. Otras instituciones financieras ya están ofreciendo hipotecas a tasa fija y "creando nuevas oportunidades para que las personas compren viviendas", dijo Jingdong Hua, vicepresidente de Tesorería de IFC.

"Para que la República Dominicana logre un crecimiento económico sostenido —y para que este sea inclusivo y genere empleos— es esencial desarrollar el mercado de capital nacional", agregó.

4514

Es un concepto que se empieza a comprender mejor a medida que los países buscan formas de financiar la infraestructura e impulsar el mercado de la vivienda y otros sectores de la economía necesarios para el crecimiento. Tras la crisis financiera de 2008 y el posterior repentino y rápido retiro del financiamiento internacional, el desarrollo de mercados nacionales de capital se ha convertido en una prioridad para el Grupo de los Veinte (G- 20).

El tamaño de estos mercados es considerado un barómetro de la salud del sector privado y de la capacidad de las empresas para obtener financiamiento, crecer y crear empleos. El mercado de la República Dominicana representaba el 0,1% del producto interno bruto (PIB) antes de la emisión del bono Taino, y muchos mercados de capital de países en desarrollo son igual de pequeños. Hace 10 años, el mercado de China era de solo aproximadamente el 3% del PIB. Hoy en día, se acerca al 25%.

El Banco Mundial e IFC están trabajando para crear mercados de capitales en los países emergentes. Una forma es a través de la venta de bonos "en el extranjero" en monedas locales destinados a inversores nacionales e internacionales. El Banco Mundial ha emitido aproximadamente US$8500 millones en bonos en 19 monedas desde 2011, incluyendo por primera vez el chelín ugandés, el baht tailandés y el renminbi chino.

IFC también está colaborando estrechamente con los gobiernos locales, organismos reguladores y otros para que los bonos se emitan dentro de los países, y así crear la infraestructura financiera que estos necesitan. Desde 2002, IFC ha emitido 14 bonos en moneda local en divisas de mercados emergentes en todo el mundo, y ha sido con frecuencia el primer emisor internacional en un mercado de bonos nacional, sentando las bases —incluidos los precios— para las futuras emisiones de estos instrumentos financieros.

"Las emisiones de bonos en moneda local realizadas por destacadas organizaciones como el Banco Mundial e IFC centran la atención en el tema, estimulan la actividad económica y desarrollan mercados incipientes en beneficio de los gobiernos y empresas locales. Esta emisión es una manera de que los bonos de los Departamentos de Tesorería supranacionales puedan contribuir directamente al mandato general en favor del desarrollo de nuestras organizaciones", dijo George Richardson, jefe del área de Opciones de Financiamiento de los Mercados de Capitales de la Tesorería del Banco Mundial.

Ahora, el ritmo de esas emisiones de bonos en moneda local se ha acelerado en medio del interés cada vez mayor en África y en otros lugares.

IFC está ampliando su programa de bonos en moneda local. En el ejercicio de 2013, la Corporación emitió una cantidad récord por un valor de US$500 millones; durante el presente ejercicio, las emisiones de la institución se han duplicado e incluyen US$1.000 millones en rupias en el extranjero y más de US$300 millones en renminbi en el extranjero.

IFC está por emitir bonos en moneda local en Rwanda y también está en conversaciones con otros países de África, Asia y América Latina, y naciones emergentes de Europa.

El director del Departamento de Soluciones para los Clientes de la Tesorería de IFC, Monish Mahurkar, dijo que el interés en los bonos y en el desarrollo de mercados de capitales está "significativamente" en alza porque en un "continente como África hay un gran deseo de ponerse al día. Algunos países están bastante impacientes por dar el salto, no quieren esperar otros 20 años para desarrollar dicho mercado".

La necesidad de infraestructura es uno de los principales factores que estimula el desarrollo de estos mercados. A nivel mundial, aproximadamente 1.400 millones de personas carecen de acceso a energía; 2.600 millones no tienen servicios de saneamiento. Se estima que en India solo las necesidades de infraestructura serán de aproximadamente US$1 billón en los próximos cinco años. Estas brechas requieren muchos más recursos que los que puede proporcionar el Grupo del Banco Mundial u otros bancos internacionales de desarrollo.

Pero se pueden recaudar "enormes cantidades" de capital para financiar estas necesidades, dijo Mahurkar.

"El fondo internacional de ahorros institucionales es de al menos US$30 billones. Sabemos que hay dinero. Y sabemos que hay demanda. La pregunta es cómo establecer una conexión entre ambos. Y los mercados de capitales son ese puente".

Sin embargo, muchos países tienen mercados de capitales muy pequeños que solo pueden ser usados para instrumentos como acciones o bonos del Gobierno, "ninguno de los cuales ayuda a invertir en la infraestructura financiera que permite a las empresas privadas pedir préstamos, expandirse y crear empleos", indicó Andrew Cross, quien se desempeña en el área de Relaciones con los Clientes de la Tesorería de IFC en la región de África.

Los bonos en moneda local emitidos por IFC, una institución supranacional con calificación AAA, ayudan a crear mercados de capitales ya que atraen a inversionistas, como los fondos de pensiones, que quieren poner su dinero en inversiones de bajo riesgo. Este tipo de emisiones suele tener un exceso de suscripciones.

La preparación de una emisión de bonos en moneda local en un país con un mercado de bonos incipiente puede demorar varios años, pero IFC espera reducir este tiempo en los países africanos mediante la estandarización del proceso, dijo Cross.

"No los vemos como una solución mágica", agregó. "Los vemos como una contribución que podemos hacer. Pero, los bonos tienen estas consecuencias positivas que van más allá del simple tamaño".

Mahurkar añadió: "Al final del día, nuestra contribución tiene impacto pero es limitada. No obstante, mediante el propio desarrollo de los mercados, estamos proporcionando un mecanismo estable para que los recursos fluyan de los fondos de ahorro hacia asignaciones adecuadas para los proyectos. Para nosotros, eso es un efecto potencialmente mucho más importante".