Nueva York. Los precios de la deuda del Gobierno estadounidense subían este jueves, luego de que el Banco Central Europeo (BCE) rebajara las tasas de interés en un intento por estabilizar la economía de la zona euro, pero no ofreció herramientas más poderosas como para contener la crisis de deuda de la región.

Las transacciones con los bonos eran pocas y volátiles, ya que los operadores esperaban que el BCE inyectara más efectivo y sirviera como un respaldo para la deuda soberana de la zona euro.

Al mismo tiempo, los operadores aguardan un significativo plan de los líderes europeos que apunte a reducir el gasto gubernamental y las cargas de deuda que son vistas como insostenibles.

El BCE hizo lo que los analistas esperaban al reducir la tasa referencial en un cuarto de punto, creó una línea de crédito a tres años para la zona euro con la cual se pueda acceder a créditos baratos y aceptó los activos más riesgosos de los bancos como garantías a cambio de efectivo.

Pero el presidente del BCE, Mario Draghi, no dio señales de que el BCE esté dispuesto a llevar a cabo un programa de compras de bonos de gobiernos de la zona euro a gran escala, cuyos rendimientos se han disparado este año debido a temores de una cesación de pagos de la deuda.

"El mercado estaba esperando un bazuca del BCE. Los dichos (de Draghi) entregaron menos que eso", dijo Russ Certo, jefe de tasas de Gleacher & Co., en Stamford, Connecticut.

Las notas referenciales del Tesoro a 10 años subían 7/32 en precio para rendir 2,01%, con dos puntos básicos menos en el día. Más temprano, cayeron hasta 18/32 con una rentabilidad de 2,10% antes de los comentarios de Draghi.

El bono a 30 años se elevaba 17/32 en precio y rendía un 3,04%, tres puntos por debajo del cierre del miércoles. El papel largo llegó a bajar 1-11/32 en precio con un rendimiento del 3,13%.

Por el lado de la oferta, el Departamento del Tesoro anunciará una oferta regular de cupones para la próxima semana. Analistas esperan que venda US$ 32.000 millones en papeles a tres años, US$ 21.000 millones en notas a 10 años y US$ 13.000 millones de bonos a 30 años.

A su vez, la Reserva Federal intenta comprar hasta US$ 5.000 millones con vencimiento entre febrero del 2020 y noviembre del 2021.