Nueva York. La riqueza global siguió durante el año pasado una senda de sólida recuperación en casi todo el mundo, con un crecimiento del 8%, es decir, de US$9 billones en 2010, hasta alcanzar el récord histórico de US$121,8 billones. Esta cifra está US$20 billones (US$20.000.000 Millones) por sobre el monto existente hace apenas dos años, en lo más profundo de la crisis, según lo reportó el informe anual de Riqueza de The Boston Consulting Group (BCG).

El decimoprimer informe anual de Riqueza, titulado Global Wealth, Shaping a New Tomorrow: How to Capitalize on the Momentum of Change recoge, entre otras, las siguientes conclusiones:

Los activos líquidos invertibles de hogares en Norteamérica tuvieron el mayor crecimiento del mundo en términos absolutos, aumentando en US$3,6 billones y alcanzando la segunda tasa de crecimiento del mundo con un 10,2%. Con US$38,2 billones en activos líquidos invertibles es la región más rica, con cerca de un tercio de la riqueza mundial.

En Europa, el mercado de grandes patrimonios creció a una tasa del 4,8% anual, por debajo de la media, pero aún así los activos gestionados en esta zona del mundo aumentaron en US$1,7 billones.

El Sudeste Asiático (sin Japón) es el área donde más creció la riqueza, a una tasa del 17,1%.

En Estados Unidos se encuentra el mayor número de hogares millonarios del mundo, con 5,2 millones, seguido por Japón, China, Reino Unido y Alemania. Singapur mantiene la máxima concentración de millonarios del mundo.

En Oriente Medio y África el crecimiento estuvo levemente por encima de la media, con un 8,6%.
Latinoamérica, vio aumentar su riqueza en un 8,2%. En total, el Sudeste Asiático (sin Japón), Oriente Medio y África, además de Latinoamérica abarcan el 24,4% de la riqueza global en 2010, frente al 20,9% que representaban en 2008.

En cambio, la riqueza se redujo un 0,2% en el mercado japonés, finalizando 2010 en US$16,8 billones. Japón llegó a representar en 2008 más de la mitad de la riqueza de todo el Sudeste Asiático; en 2010 esta cifra se redujo hasta al 44%.

Estados Unidos, China, Reino Unido e India fueron los países cuya riqueza experimentó el mayor crecimiento en términos absolutos.

Más de la mitad del crecimiento de los activos líquidos invertibles es fruto de los buenos resultados de los mercados financieros (un 59%). Una parte importante de este crecimiento está relacionada con una relocalización de los portfolios hacia activos de mayor riesgo, los que tuvieron atractivos retornos en 2010.

Desde finales de 2008 hasta 2010, la proporción de riqueza invertida en acciones aumentó del 29% al 35%. Jorge Becerra, Senior Partner y Managing Director a cargo de las oficinas del Cono Sur de BCG y coautor del informe, comentó que "durante la crisis el efectivo era el rey. Ahora, poco a poco, los clientes han comenzado a invertir de nuevo en activos de mayor riesgo." Norteamérica continúa teniendo la mayor proporción de la riqueza en acciones: un 44 % frente al 41% que tenía en 2009.

“Las instituciones de gestión de riqueza han superado importantes obstáculos en los últimos años, y la recuperación sostenida de la riqueza mundial augura un futuro positivo para su sector,” comenta Becerra. “Sin embargo, estas señales positivas no se deben interpretar como una vuelta a la normalidad. Múltiples fuerzas, entre las que se incluye una mayor presión regulatoria y un cambio en el comportamiento de los clientes, están modificando las reglas del juego."

2010: Los millonarios crecen, en cantidad y en riqueza. Los hogares millonarios representan únicamente el 0,9% de todos los hogares, pero poseen el 39% de la riqueza mundial, frente al 37% en 2009. El número de millonarios aumentó un 12,2% en 2010, hasta alcanzar los 12,5 millones.

En Estados Unidos se encuentra el mayor número de hogares millonarios del mundo, con 5,2 millones, seguido por Japón, China, Reino Unido y Alemania.
Singapur mantiene la máxima concentración de millonarios del mundo. Un 15,5% de todos sus hogares posee más de un millón de dólares en activos financieros invertibles. Suiza es el país con mayor concentración en Europa, y el segundo de todo el mundo, con un 9,9 de sus hogares superando el millón de dólares en activos líquidos invertibles. 

Tres de los seis países con mayor densidad de grandes patrimonios se encuentran en Oriente Medio: Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.

El Sudeste Asiático es la región donde más aumentó la proporción de riqueza en manos de millonarios, con 2,9 puntos porcentuales, seguida de Norteamérica, con 1,3 puntos. 

Singapur es el país donde más rápido ha crecido el número de hogares millonarios, con 170.000, casi un tercio más que en 2009.

Este año, la consultora publicó por primera vez las cifras de los países con el mayor número de grandes fortunas, definidas como aquellos hogares con más de US$100 millones en activos líquidos invertibles. Estados Unidos tiene la mayor cantidad, con 2.692 grandes fortunas, mientras que Arabia Saudita posee la concentración más elevada, 18 por cada 100.000 hogares, seguido de Suiza con 10, Hong Kong con 9, y Kuwait y Austria con 8. China ha experimentado el crecimiento más rápido en número de hogares multimillonarios, creciendo por encima del 30% en un año, hasta alcanzar los 393.

Los bancos privados offshore enfrentan presiones. La riqueza invertida offshore —entendiéndola como los activos financieros registrados en un país donde el inversor no tiene residencia legal o domicilio fiscal—aumentó de US$7,5 billones en 2009 a US$7,8 billones en 2010.

Sin embargo, el porcentaje de la riqueza invertida offshore se redujo del 6,6% de la riqueza total en 2009 hasta el 6,4% en 2010. Esto es el resultado del fuerte crecimiento de la riqueza en países donde los activos se invierten predominantemente onshore, como China, así como de las regulaciones más estrictas en Europa y Norteamérica, que han obligado a los inversores a repatriar su capital a sus países de origen.

“La banca privada offshore sigue siendo un negocio que presenta grandes flujos de capital: mientras algunas instituciones se están beneficiando del crecimiento continuado de los activos, otras están viendo salir grandes flujos de capital, por distintas razones que van desde la repatriación de riqueza, la transferencia a otras entidades offshore, su redirección a inversiones no financieras o, simplemente, porque se está gastando más rápidamente”, comenta Federico Muxi, Socio de las oficinas de Santiago y Buenos Aires de BCG.

Sin embargo, la mayoría de los clientes sigue valorando la principal propuesta de valor de los bancos offshore. Según Muxi “riqueza offshore ofrecen una estabilidad y seguridad que sus clientes muchas veces no encuentran en sus países de origen.

Otros clientes valoran la experiencia y el conocimiento, o el acceso a inversiones a las que sólo se puede acceder a través de los bancos privados offshore. Los gestores de patrimonio offshore deberán adaptarse a los cambios impuestos por la exigencia de una mayor transparencia, sin dejar de cultivar fortalezas en áreas que siguen siendo muy importantes para los clientes de todo el mundo."

Resultados desiguales entre las instituciones de gestión de riqueza. Para evaluar el desempeño de las instituciones de gestión de riqueza (bancos privados y unidades de gestión de patrimonio de grandes grupos bancarios universales), BCG ha recopilado información de 120 instituciones de todo el mundo. La encuesta revela que existen grandes diferencias en los márgenes, ratios de eficiencia y crecimiento de los activos gestionados en las diferentes áreas geográficas.

En general, el sector ha tenido resultados muy variados. El margen medio de beneficios antes de impuestos de las instituciones de gestión de riqueza aumentó 4 puntos básicos alcanzando 23 puntos básicos en 2010. Sin embargo en la mayoría de las regiones los márgenes de ingresos se han mantenido inferiores a los de antes de la crisis, y en algunos países siguen decreciendo, mientras que los ratios de eficiencia siguen siendo elevados.

“En algunos mercados, los cambios regulatorios y en el comportamiento de los clientes han tenido un impacto profundo en las instituciones de gestión de riqueza", afirma Becerra. “Los clientes ahora son más sensibles al precio, exigen más transparencia y evitan los productos de margen elevado, especialmente en ciertos países europeos."

"La mayoría de las instituciones", añade Becerra, "no aprovechan todo el potencial de herramientas de pricing para mejorar los márgenes de ingresos. Muchas instituciones de gestión de riqueza tienen estrategias de precios arbitrarias, a menudo desvinculadas de los servicios que proporcionan a determinados segmentos de clientes.

Las instituciones no se pueden permitir el lujo de desaprovechar la gestión proactiva de precios y la necesidad de adaptar sus estrategias y prácticas de precios a las nuevas realidades de la gestión de activos. Los modelos inteligentes de fijación de precios y una mayor moderación en los descuentos serán cada vez más importantes".

Jorge Becerra autor del informe, espera que la riqueza global crezca a una tasa anual del 5,9% anual entre 2010 a 2015, hasta alcanzar los US$162 billones, gracias a los resultados de los mercados de capital y al crecimiento del PIB en muchos países.

La riqueza crecerá a más velocidad en mercados emergentes, como India y China, donde la tasa de crecimiento anual será del 18% y el 14%, respectivamente. Así, la cuota de los grandes patrimonios de Asia-Pacífico, excluido Japón, pasará del 18 al 23% entre 2010 y 2015.

En Japón, la riqueza decrecerá levemente en 2011 para retomar un crecimiento moderado durante varios años. El impacto del reciente terremoto y tsunami sobre los patrimonios todavía no está claro, pero podría perjudicar la evolución de los activos.

"La recuperación de la riqueza global confirma que el negocio de gestión de riqueza es un sector atractivo y relativamente estable del mundo de los servicios financieros," dice Muxi, "pero también enfrenta cambios importantes y duraderos en su dinámica. Ahora más que nunca, la capacidad de adaptación de las instituciones de gestión de riqueza, es decir, su habilidad para anticiparse y responder a los cambios, sean regulatorios, competitivos o relacionados con los clientes, determinará en qué medida podrán acompañar al continuo crecimiento de la riqueza".