El ministro de Economía, Amado Boudou, insistió en reclamarle racionalidad a la oposición para que se apruebe el Proyecto de Presupuesto 2011 enviado por el Ejecutivo, al tiempo que advirtió que de no hacerlo se recurrirá a los mecanismos que prevé la Constitución Nacional.

Ante una consulta de ámbito.com, acerca de que hará el Gobierno si la oposición insiste con su proyecto propio de Presupuesto, el ministro sostuvo que estamos en vísperas del tratamiento (en Diputados), por eso hacemos un fuerte llamado a la racionalidad y al funcionamiento institucional del país. Hay un Poder Ejecutivo que fue votado por la población; además hay siete años de gobierno que demuestran que vamos por el buen camino, continuó Boudou.

Esperamos tener el Presupuesto que hemos enviado, de todas formas en Argentina existen mecanismos constitucionales legales que van a permitir que un gobierno que se toma la administración en serio tenga mecanismos para seguir llevando adelante una administración seria, remató el funcionario.

Además, Boudou criticó los dictámenes de minoría de Presupuesto impulsados por la oposición y dijo que su aprobación "sería como tirar por la borda las mejoras alcanzadas hasta el momento". Y dijo que buscan un giro de 180 grados en las política que impulsa el Gobierno.

Ambos proyectos implican un fuerte ajuste en términos reales del Presupuesto, además de reeditar las condiciones de mayor endeudamiento. Se parecen a los presupuestos de los años atrás que terminaron con el recorte del 13% a estatales y jubilados. Conduciría a un cambio en la política fiscal y monetaria orientada a provocar una recesión, advirtió Boudou.

"Las políticas presupuestarias han permitido que nuestro país alcance la soberanía y se garantice la gobernabilidad política", dijo el ministro en el Palacio de Hacienda.

Boudou, cuestionó los proyectos de Presupuesto 2011 presentados por la oposición, porque, según sostuvo, "paralizan" la obra pública, "tirando a la basura lo invertido y perdiendo el 25 por ciento de los trabajadores formales del sector de la construcción".

Las propuestas fueron presentadas por Proyecto Sur y el llamado Grupo A de la Cámara de Diputados, y al referirse a ellas, el titular del Palacio de Hacienda dijo que implican un "cambio en la calidad del gasto público".

"Ya nadie se mete con las retenciones. Cuánto enfrentamiento dañino e inútil y ahora, cuando se tiene que hablar, no lo hablan", disparó Boudou.

También cuestionó que las propuestas "eliminaron el uso de reservas", un "mecanismo que demostró su éxito en 2010".

"Ambos proyectos paralizan la inversión en obra pública; 7400 obras que están en ejecución y que requieren 33.000 millones de pesos" en 2011, explicó el ministro. Y remarcó que en 95% de los casos las jurisdicciones provinciales o municipales tienen el control y seguimiento de las tareas.

Al respecto, opinó que "paralizar significa tirar a la basura lo invertido" y que "se perdería el 25 por ciento de los trabajadores formales del sector de la construcción".

"Sería un problema para las finanzas públicas de las provincias. Paralizar las transferencias implica serios problemas", agregó Boudou en conferencia de prensa.