Río de Janeiro, EFE. Brasil acumuló en el primer trimestre del año un superávit fiscal primario de 30.720 millones de reales (unos US$15.360 millones), el peor saldo para las cuentas públicas en el período en los últimos cuatro años, informó el Banco Central.

Las cuentas públicas brasileñas, afectadas por el aumento de los gastos y una menor recaudación de impuestos, también registraron en marzo, con 3.500 millones de reales (unos US$1.750 millones), su menor superávit fiscal para el mes desde 2010.

El superávit fiscal primario es la diferencia entre los ingresos y los gastos del sector público brasileño, incluyendo gobierno central, administraciones regionales y empresas estatales, sin tener en cuenta los recursos destinados al pago de intereses.

Brasil, por acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), utiliza el superávit primario como referencia de la salud de sus cuentas públicas y de su capacidad para pagar los encargos de su deuda.

El gobierno se impuso como meta terminar 2013 con un ahorro fiscal de 155.900 millones de reales (US$77.950 millones), pero en los últimos doce meses hasta marzo el superávit tan sólo llegó a 89.699 millones de reales (unos US$44.849,5 millones).

El ahorro del Estado brasileño viene mermando en los últimos meses debido a las medidas adoptadas por el Gobierno para hacer frente a la crisis económica internacional, que incluyen generosas exenciones de impuestos a los sectores más afectados.

El jefe del Departamento Económico del Banco Central, Tulio Maciel, reconoció que los resultados decepcionantes en marzo y en el primer trimestre obedecen a las medidas por las que el Gobierno redujo los impuestos para sectores en crisis y los encargos sobre las nóminas salariales de las empresas para incentivar la oferta de empleo.

"La actividad económica muestra una recuperación, pero aún hoy hay un desfase antes de la recuperación de los ingresos", afirmó Macial al indicar que, en opinión del Gobierno, las medidas de incentivo vienen dando el resultado esperado pero las exenciones serán mantenidas hasta que el crecimiento se consolide.

Según el funcionario, Brasil viene registrando dificultades para alcanzar su meta de superávit primario desde 2009 como consecuencia de la crisis no sólo por la renuncia del Gobierno al cobro de todos los impuestos sino también por la menor actividad económica.

Brasil terminó 2012 con un superávit primario de cerca de US$52.500 millones, menor al de 2011 (unos US$64.350 millones) y en un 24,9% inferior a la meta que se había impuesto para el año (US$69.900 millones).